Desde la niñez me han fascinado las historias de albatros, así que moría por ir a la colonia de albatros reales.
El día que la visitamos soplaba un viento muy fuerte, por lo que al irnos acercando, alzamos los ojos al cielo con la esperanza de ver el espectáculo aéreo que tanto anhelábamos.
Y se cumplieron nuestras expectativas; cuando las célebres aves, no pudimos menos que maravillarnos de su maestría en el vuelo.
Al llegar, nos unimos a un grupo de visitantes para hacer un recorrido guiado de una hora. en una exposición que incluía maquetas y vídeos.
Aprendimos como pueden los albatros reales del norte pasarse toda la vida en el mar. Nos enteramos de que hasta duermen en el agua.
Tanto en el mar como en el cielo estas aves son una maravilla; otra razón más para alabar a Dios, aquel que creo todas las cosas: ...(Revelación Apocalípsis 4:11)