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Shvoong Principal>Sociedad Y Noticias>Noticia De Prensa >Reseña de Diario Deportivo Olé

Diario Deportivo Olé

Reseña del Artículo   por:WEP    
ª
 
EL SUPERCLASICO ARGENTINO Boca - River, River - Boca, la antinomia de un partido que nunca termina. En el mundo debe haber pocos encuentros con tanta historia y que despiertan tanto entusiasmo como un Boca - River. El superclásico argentino es un espectáculo único, apenas comparable con un Juventus – Milan italiano o un Barcelona – Real Madrid español, pero con el agregado, el plus que significa la pasión que el hincha argentino le pone a cada uno de los actos de su vida. Porque si de algo se trata este partido, más que del encuentro mismo, es del folklore que proponen las tribunas. Repletas, colmadas, con los colores azul y amarillo de los “xeneizes” de un lado y el blanco y rojo en el pecho de los hinchas “millonarios” del otro, con las manos en alto, abrazados o saltando, agitándose y gritando por sus colores, mientras veintidós guerreros luchan en una batalla que ninguno puede darse el lujo de perder. Es una guerra de confrontaciones que no solo se extiende durante los noventa minutos del partido, sino que continúa antes y después, con un folklore de cruces verbales, bromas, enfatizadas charlas de café y apuestas de todo tipo, que incluyen a los hinchas de otros equipos. Esta historia tiene su inicio en el tiempo, allá por comienzos del siglo XX, cuando Boca y River, es decir, los socios de las nuevas y flamantes instituciones, se peleaban por el dominio del barrio, ya que ambos se asentaban en La Boca, un mítico barrio porteño. Finalmente fueron los “millonarios” los que tuvieron que hacer las valijas y mudarse de lugar, y tomaron el rumbo opuesto. Recalaron en el norte de la capital del país, en el barrio de Núñez. Así River Plate se hizo conocido como el equipo de la gente rica y de clase social alta, mientras que Boca Juniors se transformó en el equipo del pueblo, aunque esto no sea necesariamente cierto. De esta manera nació la rivalidad, y esta es una de las diferencias más notables con el resto de los clásicos del mundo.
Mientras que los hinchas del Real Madrid, de la Juventus, del Milan o del Manchester United están situados en sus ciudades y no tienen tanta afición en el interior de sus países, no ocurre lo mismo en Argentina. En todo el territorio de nuestro país encontramos hinchas “xeneizes” como “millonarios” en mayor cantidad que de clubes de sus respectivas provincias, con excepciones como Santa Fé o Córdoba, donde el predominio de simpatizantes de Newell´s y de Central, por un lado; y de Belgrano, Talleres e Instituto, por el otro, se hace evidente y se palpa en toda su dimensión. Es por ese motivo que el Boca – River es el espectáculo deportivo a nivel de clubes más importante del mundo. Vale citar a un periodista de un diario británico, que en una nota y después de haber vivido nuestro clásico, escribe que ninguna persona debería morir sin antes haber visto un Boca – River. Los antecedentes indican que Boca Juniors domina el historial de partidos jugados con 65 ganados, mientras que River Plate obtuvo el triunfo en 59 ocasiones, con 54 empates. Es por eso que los fanáticos del equipo xeneize se jactan de ser los “padres” y de tener de “hijos” a los “millonarios”, en alusión a que ganaron más encuentros a lo largo de la competición profesional. El clásico de los clásicos lleva jugados casi noventa años de pasiones, discordias, peleas, dramas, alegrías, en fin, todos los ingredientes que debe contener este tipo de encuentros. Boca - River, River - Boca, la antinomia de un partido que nunca termina.
Publicado el: 27 marzo, 2006   
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