Habiendo salido ya la nueva ley sobre los hurtos de menor cuantia en la que se pone mas rigor a las penas para los que cometen
estos actos, todos nos sentimos un poco mas protegidos contra estos tipos de delincuentes y se podrá apreciar con el transcurso de los dias si estas leyes estan dando sus frutos , por que para ello también se necesita de una Policia (como ente) honesta, que de un tiempo atras a estos dias esta en deterioro por malos miembros.
Pero lo que realmente llama la atención es de que los penales se van a llegar a superpoblar y es aquí en donde quisiera hacer una reflexión.
Para el funcionamiento de estos penales, entiendo de que el gobierno dispone de recursos para su manutención y funcionamiento, donde nosotros los ciudadanos somos los aportantes a traves de nuestros tributos los que de alguna manera como sociedad hacemos que esto funcione y por lo tanto se da para que el convicto se regenere, pero la mayoria de los ultimos delitos estan creados y planeados desde dentro de estos centros de rehabilitacion penitenciaria, donde estos sujetos tienen todo el santisimo dia para estar de placemes sin hacer nada y en la mayor sinverguenceria de planear sus crimenes, por lo que llamo a la reflexión a nuestras autoridades que se debe dar una complementación a estas nuevas leyes como de que las personas encarceladas realizen trabajos de campo forzados (ejem. realizar mantenimiento de carreteras que todavia no estan asfaltadas en las zonas de mayor necesidad o mal llamadas pobres, o también en las zonas alto andinas, esto como un modo de que estos presidiarios ya no tengan todo el bendito dia para solo estar pensando en planear mas crimen desde dentro de los penales, y esto según su clasificación de peligrosidad y a determinados lugares donde se les haria mas terrible si ellos intentan fugar, y por lo tanto los gastos que genere estos despalzamientos estarian bien aportados ya que no se estaria manteniendo unas escuelas de crimen y mas bien se estaria tratando de cortar este mal sistema de rehabilitacion que en realidad es lo contrario