El primer anillo de diamantes como símbolo de compromiso que se dio fue del Archiduque Maximilian de Austria
a Mary de Borgoña.
En Inglaterra los
anillos de diamantes también eran comúnmente conocidos como “anillos de notas rápidas” por que los enamorados los utilizaban para tallar mensajes románticos en el vidrio de las ventanas. Esta caprichosa forma de coquetear era disfrutada por muchos nobles, incluso se dice que Elizabeth I intercambiaba misteriosos mensajes con su admirador; Sir Walter Raleigh.
Las varias compañías que forman parte de la familia De Beers participan en la exploración de diamantes, minas de diamantes, comercios de diamantes, y manufactura de diamantes para la industria.
En el siglo pasado, De Beers fue sumamente exitoso incrementado la demanda y venta de diamantes.
Una de las estrategias de mercadeo más efectivas ha sido el vender el diamante como símbolo de amor y compromiso.
Una joven publicista, Frances Gerety acuño la famosa línea comercial “Diamonds are Forever” (los
diamantes son para siempre), supuestamente mientras dormía.
Entre los 10 mejores eslóganes del siglo XX en el ranking elaborado por la revista Advertising Age, el primer puesto fue para "Diamonds are forever" (los diamantes son para siempre), por haberse convertido en todo un icono de la cultura pop.