Oscar Wilde en bancarrota y soslayado por ser homosexual y tras pasar 2 años preso vive sus últimos años en Paris, muere
a los 46 años de encefalitis y una infección del oído, la prensa se contentó con su muerte aduciendo que se había suicidado por la miseria en la que se encontraba.
El marqués de Queenberry indignado por la relación que tenía con su hijo de 20 años lo acusa de homosexual, hecho ilegal en
Gran Bretaña, la cárcel lo encontró en la cima de su fama, él lo demandó por calumnias fue procesado, sentenciado y condenado a dos años de trabajos forzados. Esta experiencia le sirvió para crear los poemas como La balada de Readen, Jaol y De Profundis. Esta condena fue acompañada por una fuerte condena popular.
Al salir de prisión huye a Paris reclutándose en un hotel sin volver a escribir obras de teatro.
En el siglo XX los críticos, a raíz de su burla hacia la moral victoriana no le dieron la merecida importancia.
Fue un adelantado en su tiempo y si bien era afín a sus contemporáneos irlandeses como el victoriano Bernard Shaw se asemeja más a Samuel Beckett, el ingenioso absurdo.