El autor deconstruye la concepción del
dinero como base de
la sociedad, y le asigna la responsabilidad de, al agilizar tan radicalmente el
comercio, sumir a la humanidad bajo el influjo de este último, considerando
este hecho el mayor error de la
sociedad, y el generador de la desigualdad en la misma.Su argumento es
que la aparición de este bien ideal, atractivo universalmente, acumulable, y fraccionable,
indujo a la
sociedad a dirigir todo su esfuerzo en obtenerlo, provocando una
competencia voraz en su búsqueda, relegando la voluntad, la libertad y la
creatividad, convirtiendo a la población en bestias de carga adoradoras del
dinero.
Más resúmenes sobre La sociedad sin dinero, Capítulo 2: El surgimiento del dinero