Algunos estudios demuestran que el dinero ó comunmente
"la plata" actúa en el cerebro como fuerza codiciosa psicológica
como una
adicción para acumularlo en unos, mientras que en otros se hace imposible ahorrarlo y llega a convertir a las personas con ambiciones diferentes para conseguirlo por su adicción al mismo.
El deseo por el dinero que envilece a las personas por su causa intrínseca, es al tener mucho como sinónimo virtual de status, así como llegar a perderlo provoca depresión que puede llegar al suicidio.
La psicología del dinero por conseguirlo ayuda a mejorar la condición de vida de manera tal que nos relacionamos de diferente manera con él. Para un economista conciste en hacerlo más eficiente en los mercados para fijar precios desapasionadamente. También el dinero crea más pasión,
envidia y stress en los demás cuando no lo poseen. Puede además entrar en nuestra mente de forma obsesiva en áreas emocionales del cerebro con resultados imprevisibles y afectar nuestro comportamiento social.
Pueden presentarse algunas pautas de comportamiento sociales que consiguen mantener relaciones de confianza y cooperación por intermedio comercial, pero al centrarse solo en lo económico se alienta la competencia desmedida para obtenerlo que antepone cualquier interés personal.
Se conoce a lo largo de la historia que con el intercambio comercial tiene evolucionado el mundo con la capacidad instintiva de ganarlo de acuerdo con las reglas juego en el mercado.
Así el dinero hace que las personas se sientan autosuficientes al poseerlo y ponen mas esfuerzo por conseguirlo, para hacer más útil y cómoda su sobrevivencia, y la clave está en encontrar el equilibrio para conseguirlo como fortuna, fama ó imágen con la posibilidad de mantener relaciones fuertes para poseer un poder simbólico sobre él, como recurso en lo social que le permita a la gente conseguir lo que quiere mas allá de lo que digan otros.
Los psicólogos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido creen que hay actitudes obsesivas por el dinero que puede confundirse con el apetito o una droga adictiva que lleva al juego compulsivo de la adicción a las compras como en las mujeres, por activar el centro de placer en la mente, al exitar los estímulos bioquímicos y psicológicos con las emociones. Ésto puede dar una explicación evolutiva de nuestro comportamiento frente al dinero que se ambiciona y ése apetito por la plata se relaciona con la comida de igual forma.
Así se consiguió descubrir que voluntarios hambrientos tenían menos caridad en donar, de aquellos que estaban saciados, ó aquellos que tenían grandes deseos por dinero comieron más dulces, y las personas que daban menos dinero en juego, cuando estaban en una habitación percibiendo olores deliciosos, de otra que olía normal , estaban más descontraídos por el vil metal.
Sin embargo faltaría entender porqué algunas personas enloquecen por dinero y otras no le dan importancia, a pesar de algunos ser codiciosos y otros necesitados de él para compensar sus problemas. Lo cierto es que el dinero es una herramienta de intercambio a veces desapasionada y otra muy valorada que provoca grandes emociones o frustraciones con conflitos mentales cuándo no se lo tiene, como ese viejo adagio que se dice;
"el dinero no hace la felicidad, pero ayuda mucho hacerla".