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Síntesis y críticas breves

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Hipótesis explicativas sobre la agresión sexual (Factores sociales y de aprendizaje)

por : VictorSobrino    

Autor : Isabel Monzón Interian y D. Isaac Caamal Ochoa
 
 
Factores sociales y de aprendizaje:
Proceso de socialización:
La violación es una conducta social y como tal es aprendida, en el sentido de que adquieren su concepción de la relación intersexual y de la división de roles; se autodefinen como masculinos y tienen una visión negativa de las mujeres como personas dependientes y sin autonomía (Soria, Hernández, 1994). Es un hecho que en el abuso infantil un porcentaje considerable de los agresores admite haber sufrido antecedentes en su infancia, por lo que se ha hablado de transmisión familiar. Se han encontrado diferencias con los delincuentes sexuales donde se evidencian varios problemas en sus relaciones con su familia y fruto de iguales: reflejan un mayor grado de ansiedad, aislamiento social, mientras que en la relación familiar se observa malestar y poca comunicación positiva con las madres (Blaske y col., 1989, en Star Media).
            La violación es una conducta social y como tal es aprendida, en el sentido de que adquieren su concepción de la relación intersexual y de la división de roles; se autodefinen como masculinos y tienen una visión negativa de las mujeres como personas dependientes y sin autonomía (Soria, Hernández, 1994).
La sociedad se estructura ideológicamente de modo que la mujer llega a ser la "víctima legitimada" de unos roles y estereotipos que mediatizan las relaciones y las expectativas interpersonales. En consonancia con ello, al hombre se le socializaría para tomar la iniciativa con las mujeres, para ser dominante y agresivo o para enorgullecerse de sus conquistas sexuales, y a la mujer para la pasividad o la búsqueda de la protección del varón. Es importante remarcar que hipótesis como éstas, a pesar del avance que suponen frente a aquellas que ponen el peso en la motivación masculina, tienen también sus contrapartidas en el sentido de que pueden, y, en algunos casos, han sido utilizadas para considerar a la víctima como causante del delito.
Históricamente, la concepción de agresión sexual ha estado relacionada con los derechos de la mujer y su posición en la escala social (Soria y Hernández, 1994). Actualmente, las sociedades evidencian tasas diferentes de violación en su seno y la violación constituye una forma común de violencia masculina que no tiene fronteras de clase social o edad (Larrauri, 1994), aunque sí está relacionada con los roles sociales. Así, algunos estudios antropológicos han mostrado que aquellas culturas en el mundo libres de violación o en las que ésta es muy infrecuente (Arapes de Nueva Guinea, Tuareg y Pigmeos, en Ferrer) coinciden en que el rol de la mujer es muy respetado, pero, en cambio, las sociedades propensas a la violación se caracterizan por su violencia interpersonal, dominación masculina y separación de los roles sexuales (Soria y Hernández, 1994 en Ferrer). Estas hipótesis son corroboradas también a través de trabajos realizados en entornos culturales más cercanos al nuestro. Así, por ejemplo, Burt (1980) mostró que quienes aceptan los mitos sobre la violación (entender que las mujeres piden ser violadas, que en el fondo les gusta, etc.) aceptaban en mayor medida este tipo de agresión.
Competencia social: La violación se ha considerado por algunos una alternativa a la incompetencia social para lograr relaciones sexuales consentidas. Algunos agresores presentan una historia de conflicto con las mujeres y una inhabilidad para tener relaciones personales y sociales con mujeres, mientras que otros han fracasado en conseguir parejas sexuales idóneas (Homls, 1989, en Star Media). Se han encontrado en un 50% de violadores y un 45% de abusadores infantiles déficits de asertividad o capacidad de dar a conocer, de forma apropiada, a otros sus emociones y sus deseos (Abel y cols., 1986, en Star Media).
Historia sexual: En las historias sexuales de los agresores se pone de manifiesto que han fracasadoen adquirir las habilidades necesarias para establecer relaciones íntimas o existe fracaso en conseguir relaciones íntimas que conducen a la soledad y a una disposición agresiva manifestada en tender a proponer a otras personas relaciones sexuales bajo amenaza. Se ha encontrado que agresores sexuales parafílicos se han educado en ambientes rígidos en los cuales no se hablaba de sexualidad y ésta era vista de forma muy represiva (Marshall, 1989, en Star Media).
Publicado el: enero 09, 2008
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