Desde hace mucho tiempo los analistas han buscado entender si las
mujeres y los hombres tienen diferentes orientaciones éticas.
Algunos investigadores arguyen que mujeres y hombres albergan diferencias fundamentales en sus juicios éticos, especialmente en lo relativo a la corrupción; otros no han encontrado esas disparidades. Este estudio considera si la edad de un individuo puede jugar un rol en la determinación de sus juicios morales. Una investigación estadística de los
efectos interactivos del género y la edad sobre datos representativos de nacionalidad en Japón muestra que dichas interacciones funcionan mejor como predictoras de
moralidad que las relativas a educación o género por sí solas. Se encontró que individuos ancianos de ambos sexos tienen similares percepciones morales estrictas; al envejecer mujeres y hombres, sus juicios éticos convergen.