El giro de la investigación por la desaparición más resonante y de mayor despliegue mediático de los últimos tiempos conmocionó
al mundo. Gerry y Kate McCann, dos médicos británicos, católicos practicantes, son desde el viernes formalmente sospechosos de haber matado accidentalmente a la pequeña Madeleine y de esconder su cadáver. En estos 128 dias habían llevado adelante una monumental campaña en su búsqueda. La compasión está dejando paso al estupor. Fue en el sur del territorio luso, en un balneario de Algarve, donde “Maddie fue vista por última vez el 3 de mayo. El tono que ha tomado la investigación en los últimos dias no deja lugar a muchas dudas: la policía portuguesa cree que ya no tiene sentido tratar de encontrarla viva. Las sospechas de la policía se basan en análisis de restos biológicos y rastros de cadáver encontrados por perros sabuesos en el apartamento, el automóvil y efectos personales de la
pareja. Hay un elevado grado de certeza de que los restos de sangre hallados en el coche que el
matrimonio alquiló 25 dias después de la desaparición de Madeleine tienen la huella genética de la niña. También habría habido restos de la niña detectados en un sofá y en prendas de vestir de la madre, Kate McCann. La pareja ya anunció que se quedará en Portugal para colaborar con la policía. Toda clase de hipótesis han inundado los medios de prensa. Se ha mencionado que la niña murió por una “sobredosis de somníferos”, suministrados por sus padres, para que ellos pudieran ir a cenar con amigos la noche de la desaparición. PRENSA El matrimonio McCann se mantuvo ayer recluido en su casa alquilada de Playa da Luz. Sus portavoces solo atendieron a medios británicos, lo que aumentó la suspicacia de los medios locales. Entre los medios de comunicación portugueses y británicos ya se advierte una mirada apasionada, ya sea a favor de la pareja de médicos o de la línea de investigación policial. La prensa y la población portuguesa ya comienzan a mirar a Gerry y Kate como los responsables. El viernes, cuando fueron a declarar a la policía, hubo insultos y abucheos. La prensa británica en cambio, publica las declaraciones de los padres, rechazando las acusaciones y fustigando los métodos policiales lusos. Entre esos métodos, la hermana de Gerry McCann y tía de la niña aseguró que la policía le ofreció a su cuñada declararse culpable de haber asesinado “accidentalmente” a la menor y luego deshacerse del cuerpo a cambio de una reducción de la pena. Kate se habría negado. El diario The Sun señaló que las acusaciones contra la pareja son “en parte, risibles”. Sin embargo, su competidor, el Daily Telegraph, matiza el editorializar que “reza” para que los padres sean inocentes. “De no ser así, como volveremos a creer en la esencia humana?