Vendedores de sueños
Perteneces al lado del salario fijo, del merecido, aquel que haz luchado con los tropiezos de la sociedad impía la cual cada día diferimos de que vaya a cambiar positivamente aunque no hayan muerto las esperanzas. Si sonríes cuando algún menor de edad resalta su sonrisa al ver un dibujo animado y este te mira con emoción, la
diferencia de este niño y nosotros, es sencillo todos los niños pasan por esa etapa precoz de cariño a lo nuevo, apego y no están listos para sufrir por sentimientos perdidos, no son aptos para ello por que lo desconocen.
Somos adultos para lo que nos conviene y creemos ser niños cuando nadie nos comprende, pero sabemos que debemos ceder en algún momento, no todo es como se ve, ni como se escribe somos los únicos en este mundo. El crecer dejamos el pañal muy atrás, pero usamos algo similar no para secar orines, sino para secar lagrimas. Nadie nos aseguro que la
vida seria fácil, ni difícil es
compleja, pero si mantienes orden en tu análisis humano, espiritual no creo que tengas muchos abismos de los cuales salir. Lamentablemente somos de carne y hueso, tenemos esa condición llamada sentimientos que nos aturde en ciertos momentos de nuestra vida dependiendo si es un lío por no pensar en consecuencias, por confiar mas alla o por ser victima de los vendedores de sueños.
Sinceramente no escapamos de ellos, ni de ser frágiles al ver que nuestros castillos se desmoronan y siempre hay una manera de arreglar las cosas. Esa parte humana no debe sentirse dócil ante nada, todo tiene solución, no hay mal que dure cien años. Así que a levantar cabezas que el mundo no se acaba, debemos proseguir mas adelante habrá alguien que necesite de nuestra sonrisa para seguir caminando y sentirse feliz. Todos somos un mundo, un constructor o destructor de lo material e inmaterial esta en nosotros el giro de la buena salud educativa, alimentaria y personal como individuos que representamos a unos grupos cuales sean.
No te limites, por que haz de hacerlo, por que te dejas manipular tan fácil…todos tenemos derecho a errar y a triunfar, debemos tener cuidado en quien confiamos, no sabemos quien puede querernos de verdad o solo es un invento de cuentos de hadas para que ellos satisfagan su ego de control. Todo llega en su momento, pero tampoco es que seamos mendigos de los consejos de el que pretende querernos. Hay que pensar claramente, hay que tener valor para enfrentar situaciones, para exigir molestias al punto de ser escuchado sin limitaciones.
El amor es un arma de doble filo, creemos que lo podemos utilizar en contra o a favor de nosotros, pero no sabemos cuando la tortilla puede virarse y de un momento a otro seamos victimas o victimarios. Ambas carecen de amor, de elegibilidad ante el que esta al frente de la fila y el que se encuentra al final. Todos tenemos una participación, no siempre podemos ser los que estamos en la cuspide. Hay que aprender a valorar lo que se tiene en el instante que llega, de que vale tener oro sino sabemos apreciar al prójimo de que manera afrontaremos la desventaja sino sabemos aprovecharla.
La inteligencia es la enseñanza que nos muestran en las escuelas, pero en la vida hay algo llamado sabiduría, que muchas personas creen que son idénticos términos, pero cada uno somete su aprobación ante situaciones adversas del ser humano. La inteligencia es una conclusión fácil y rápida, cuantitativa, mientras la sabiduría es una cualidad ejercida por los tropiezos no inteligentes, cualitativos. La vida social nos advierte en que los demas tienen un conocimiento cualitativo y cuantitativo al igual que el tuyo, eso no te da desventaja a menos que hayas desaprovechado esa ventaja educacional. Por ende al ser todos creados a imagen y semejanza, teniendo diversidad de conocimientos no seria una torpeza el caer en las mentiras en las cuales somos obligados. No es malo ser bueno, pero es malo ser demasiado bueno (pendejo), no es malo ser listo, pero si es malo ser demasiado listo (aprovechado). El karma, el destino será como un bumerang te hará pagar las malas jugadas. No dejes que ni por amor, por bueno, por nada te obliguen a dejar de ser tu mismo, ni mucho menos a sentirte menos valido. Aprende de los errores u horrores. Todas las personas son buenas en los tiempos buenos en los malos es que evalúas quien realmente hace el esfuerzo por ayudarte de la manera que sea, el que le tema a las injusticias acaba de cometer una al sentarse a esperar a que la tormenta cese.
Más sinopsis sobre Vendedores de sueños