Dentro del Estado las decisiones que se toman en cuento a política educativa son importantes, a la hora de establecer fines y objetos de la educación, el tipo de persona y sociedad que se espera formar, el presupuesto, etc.Corresponde entonces a los educadores cumplir con éstas directrices: planificar y orientar el desarrollo de la práctica pedagógica para que sus alumnos adquieran una sólida base cognositiva y puedan desenvolverse correctamente dentro del seno de la sociedad.
Dentro de éstos planteamientos, los expertos consideran que hay seis enfoques a considerar , unos mas puros que otros y unos mas utilizados que otros. Lo que si es cierto es que todos ellos en algún momento han ayudado al educador a planificar sus clases.1) El enfoque sicologista: Lo esencial es el nivel del pensamiento del alumno y que el maestro planifique en base a sus necesidades creativas. 2) Enfoque academicista: Considera fundamentalmente los contenidos por diversas ciencias o disciplinas. El papel del profesor es importante como transmisor del conocimiento en la clase que es frontal. Al final se mide o valora el desempeño del alumno en cuanto a lo mucho que ha asimilado o no los temas.
3) Enfoque tecnológico: Este planteamiento se enfatiza en los recursos o medios didácticos tecnológicos que utilizará el educador para la transmisión de contenidos( tv., radio, computadoras). 4) Enfoque socio-reconstruccionista: Se basa en planear la práctica pedagógica en una respuesta a la problemática social en que se desenvuelven los estudiantes.5) Enfoque dialéctico:Al contrario de los anteriores que son previos, éste se visualiza como un proceso dinámico y emergente mediante la reflexión - acción, que incorpora a los estudiantes al proceso de intesección y transformación social. 6) Enfoque constructivista: Esta teoría es la que está de moda en los últimos años. Hace mucho énfasis en el proceso, en la realidad del entorno. Los alumnos construyen su propio conocimiento en base a su experiencia. El docente es un mediador entre sujeto y objeto del conocimiento