Al enseñar Ciencias Sociales nos proponemos, entonces, que los chicos y las
chicas
avancen hacia la construcción de un conocimiento más amplio acerca de
la realidad social; para ello es necesario hacer hincapié en las acciones de los
diversos actores sociales en el pasado y en el presente. En efecto, las primeras
aproximaciones que los alumnos tengan a estos saberes serán clave y dejarán
huellas en su manera de mirar e interpretar la realidad social.
Si bien los conceptos y procesos sociales que se abordan en el Primer Ciclo
son las primeras puertas de entrada al conocimiento social –desde la intencionalidad
de la enseñanza–, su relevancia radica en los aspectos formativos que
permiten analizar y valorar de distinto modo diversas situaciones sociales e interrogar
acerca de ellas. Al mismo tiempo, el sentido de la enseñanza de las
Ciencias Sociales en los primeros años de la escuela apuesta a ampliar los horizontes
culturales de los alumnos y a recoger los múltiples desafíos, problemas,
certezas e incertidumbres de la sociedad actual. En este enfoque consideramos
que es necesario seleccionar saberes relevantes para que los niños tengan
oportunidades de pensar la realidad social y de recuperar sus biografías personales
en tanto sujetos constructores de conocimiento.
Muchos requerimientos de la sociedad actual se expresan en los propósitos de
la enseñanza de las Ciencias Sociales en el Primer Ciclo: principalmente, en el
de ofrecer a los alumnos y alumnas las primeras herramientas conceptuales para
avanzar de modo creciente en el análisis de la realidad social, tanto pasada como
presente. Así, la enseñanza de las Ciencias Sociales en este Ciclo contribuirá a
que niños y niñas enriquezcan y complejicen sus miradas sobre la sociedad,
amplíen sus experiencias sociales y culturales, avancen en el desarrollo de su
autonomía, se integren progresivamente en las redes sociales, tomen decisiones
cada vez más fundamentadas y se preparen para seguir aprendiendo a lo largo
de la vida. En este sentido, la ampliación de los horizontes sociales y culturales
es una condición pedagógica que permite aproximar a los niños a una construcción
más elaborada del mundo social, sin excluir la valoración de las identidades,
las experiencias locales y las prácticas particulares de ellos en sus contextos. De
este modo, la escuela ayuda a los alumnos a realizar otras trayectorias que les
permitan comenzar a reinterpretar sus marcos de vida, al ponerlos en contacto
con otras experiencias, con otras formas de conocimiento, de entender las normas
y la política, y así poder mirar con ojos nuevos el entorno propio.
En general, los niños pequeños no consideran la sociedad como una construcción
humana; más bien la piensan como un producto ahistórico, natural. Por
eso, uno de los desafíos más importantes de la enseñanza en el Ciclo consiste
en ofrecer situaciones que les permitan acercarse a la realidad social y sus distintas
dimensiones, de modo que puedan identificar algunos cambios y continuidades
a través del tiempo, comprender a quiénes y de qué manera afectan, y
acercarse a las principales razones que permiten comprender por qué suceden.