Taranto y sus Monedas: Existe un grabado
de Cartari realizado en el año 1571 que representa a Poseidón y a su grupo familiar trasaladándose por el extraño mundo marítimo.
El grabado no pasaría a mas de no ser que a los pies aparece un niño apoyado contra un sonriente
delfín. Este sería Tara, hijo no reconocido, en muchos libros de mitología, del anciano Poseidón. Cuentan que ya mayor cayó al mar muy lejos de toda costa e imploró ayuda al padre, rey del mar. Al momento apareció un gran delfín y montado sobre él llegó hasta la costa de Calabria. Tara sería luego el mítico fundador de la ciudad de Taranto, que daría muchos años después el nombre a una araña, a una música y al hecho de que sus primeras
monedas sean apreciadas y buscadas por muchos numismáticos.
Las monedas más antiguas que se han encontrado en Taranto, datan de mediados del siglo VI a.C., hechas en plata con la particularidad de que su iconografía no varió durante muchos años. Tara y el delfín es el tema preferido, siguen otras con un hipocampo y algunas con una rueda de cuatro rayos.
A partir del año 473, los habitantes de Taranto empezaron a utilizar una nueva moneda de plata en la que no aparece la figura de Tara, sino la de un caballo con jinete o sinél. Muchos historiadores piensan que el caballo está asociado a Poseidón. Monedas con este tema, conocidas como de la serie de los caballos, aparecen periódicamente en ventas internacionales, mientras que las hechas en oro de la misma serie son muy dificiles de encontrar, igual que aquellas que en una cara muestran el perfil de Anfitrite con un diadema entre sus cabellos y largos aros.
Una serie de monedas de oro se acuñó en 313, con las figuras de los Dioscuros destinadas al pago de los mercenarios que defendieron la ciudad. Siguieron otras monedas con el perfil de Zeus, el de Apolo o el de Hércules, como para culminar dentro de la perfección y técnica helénicas.
Se sabe que a fines del siglo XIX hubo una colección de más de dos mil monedas pertenecientes a Taranto, reunidas por un señor de apellido Vlasto, pero es sólo un dato que puede ayudar a demostrar la riqueza y variedad de las monedas de esa legendaria ciudad. No se sabe que sucedió con la colección.