Esta afirmación corresponde a Michael Dooley, que ocupó altos cargos en el FMI en plena crisis de los ochenta. Actualmente
académico de la Universidad de Santa Cruz en California.
El modelo de Dooley se basa en el acuerdo de Bretón Woods, que permitió la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. El académico postula que Estados Unidos estaría jugando el mismo rol con las economías emergentes, especialmente China.
Trataré de explicarlo con claridad:
El crecimiento económico de los países China depende en buena medida de su capacidad para atraer inversión extranjera.
Los inversionistas necesitan garantías (¿qué impide a China nacionalizar las
inversiones extranjeras, expropiándolo todo?).
Para neutralizar este temor, China incurre en superávits comerciales enormes, los cuales ha cambiado por títulos de deuda de los países de los cuales provienen las inversiones. Es decir, cualquier acción China en contra de los inversionistas, podría ser reclamada por éstos ante la justicia de sus propios países.
De esta manera, Estados Unidos se ha transformado en aval de China, servicio por el cual “cobra” a través del financiamiento de su déficit comercial, realizado por los chinos.
Y esta relación ha convertido a China en el mejor negocio para los Estados Unidos.
Aunque los chinos también logran su objetivo y siguen creciendo a tasas históricas.
Interesante ¿no?
En el modelo de Dooney, los
gobiernos tienen un rol más protagónico que el que habitualmente le atribuyen los economistas neoliberales. En América Latina cita el ejemplo de Argentina, que ha controlado su tipo de cambio. También menciona a Brasil, que convirtió la totalidad de su deuda externa en moneda local.
El fuerte crecimiento de la demanda asiática ha provocado alzas en los precios de los commodities (materias primas) cuyos efectos monetarios (inflación) los gobiernos de los países emergentes han debido prevenir. Chile creó un fondo con los recursos “anormales” provenientes del hecho de que el precio internacional del cobre se cuadruplicó. Lo mismo están haciendo los rusos con los ingresos del petróleo.