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Síntesis y críticas breves

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La Antropología como crítica cultural

por : dakinigala    

Autor : George Marcus y Michael Fischer

El presente ensayo se ha formulado en torno a una reflexión crucial, relativa a la polémica acerca del

papel que juegan las ciencias sociales en la descripción de las realidades culturales. Dicha polémica ha puesto de relieve una marcada insuficiencia con respecto de los recursos de los que disponen estas disciplinas, debido a un cambio de orden mundial promovido por los imparables procesos de la globalización.
Una controversia suscitada por la aparición de dos autores y sus textos, puso en cuestión los métodos de la antropología y atacó directamente la retórica de los investigadores occidentales, la perspectiva sesgada del investigador que impide las distintas interpretaciones de lo otro cultural, desacreditando la autoridad de sus postulados científicos frente a la opinión pública. Los autores son Edward Said y su libro Orientalism, y Margaret Mead and Samoa, del antropólogo australiano Derek Freeman.
La tarea de Marcus y Fischer versa sobre la posibilidades metodológicas de la antropología en la elaboración de una autocrítica satisfactoria de los modelos culturales de occidente, frente a la observación atenta y descriptiva de las otras culturas. Hablan de una crisis de las narrativas que desplaza la autoridad de las visiones totalizantes tradicionales y proponen a partir del método etnográfico, medios alternativos del discurso. Los autores realizan un balance histórico del siglo XX, cuando los modelos del evolucionismo, el marxismo y socialismo dejaron en evidencia su incapacidad para representar una realidad social holística; y la época de posguerra, cuando ese cuestionamiento cobra fuerza y plantea debates teóricos acerca de los problemas de la interpretación y sus métodos de descripción.
Muestran el papel relevante de la etnografía, desde su establecimiento en los textos realistas de Malinowski, hasta la aparición de la antropología comprensiva. Destacan las diversas aportaciones de modelos de representación de la etnografía experimental contemporánea. Ejemplifican la aportación que ha supuesto la tradición económico-política e histórica para la antropología; los modos en que diversos investigadores han abordado la experimentación de una retórica que permita encuadrar las culturas locales en el contexto de los macrosistemas, desde perspectivas plurales; la innegable influencia de las macroeconomías, el llamado sistema mundial en las comunidades locales; y cómo interfieren sus mecanismos sociales y políticos en beneficio o en perjuicio de los distintos grupos. Los modos, sutilmente condicionados por las convenciones tradicionales de la concepción del tiempo en occidente, en que los antropólogos han descrito a sus sujetos, les han negado su propia contemporaneidad y conciencia histórica. Algunos experimentos etnográficos intentan deconstruir las viejas preconcepciones sobre los llamados pueblos sin historia.
Los autores realizan un sondeo del desarrollo de la crítica cultural, desde los primeros teóricos del siglo XIX, Marx, Freud, Nietzsche, sus textos críticos de las sociedades industriales europeas y las economías capitalistas; el período de entreguerras 1920 y 1930, y finales de los años 60, hasta nuestra época. Las nuevas formas de crítica cultural orientadas hacia la llamada “repatriación”. Los dos estilos vigentes en los primeros trabajos de crítica cultural, fusionados en el siglo XX, la primera Escuela de Francfort, con Adorno, Marcusse y Walter Benjamín, que aportaron un nuevo paradigma de investigación, y un estilo de desmitificación y denuncia de la manipulación de los procesos políticos y económicos en Europa occidental. Se destaca la aportación del surrealismo francés, subversivo; la crítica documental en Estados Unidos, surgida en una sociedad desconfiada de los políticos y la manipulación de la información. Fue la época de la Gran Depresión económica, sensibilizada al realismo documental, la crítica cultural antropológica tuvo sus máximos exponentes en los proyectos artísticos de WPA y la escuela etnográfica de Chicago. Se hace notar la aportación crítica de los discípulos de Franz Boas, como Margaret Mead, con el método de la yuxtaposición de patrones foráneos como crítica de las pautas de su propia cultura.
El desarrollo del método comparativo cumple un papel importante en la desmitificación de supuestos teológicos y posturas racistas, el reconocimiento a la pluralidad de perspectivas y el tono irónico que legó a la crítica cultural del siglo XX. Advierten sobre la preocupante persistencia de la idea de superioridad de la sociedad occidental frente al otro cultural, como herencia del pensamiento evolucionista y raíz de la antropología contemporánea. Los etnógrafos ingleses, Malinowski y Evans-Pritchard, cuestionaron la racionalidad etnocéntrica de la crítica racionalista en Gran Bretaña, núcleo de una sociedad con tendencia clasista, demostraron su carácter relativo frente a otros modos de ordenación de lo social y elaboraron una etnografía liberal. La década de los años 60 planteó cuestiones de crítica cultural sobre temas más radicales, como los sistemas de poder y las relaciones de dependencia económica entre los países del Tercer Mundo y las sociedades poderosas.
La antropología actual está perdiendo su razón de ser, por una rápida desaparición de las culturas exóticas; la pérdida del interés en lo primitivo, motivada por una conciencia general de los grandes cambios que se están produciendo a nivel mundial, obliga a la antropología a revaluar y fomentar alternativas a su función crítica. Surgen otros debates, el discurso feminista o las diferencias entre blancos y negros. En todo caso, las perspectivas interculturales todavía pueden aportar material para un contraste comparativo, dado que las recientes etnografías experimentales demuestran que la desaparición de lo exótico no ha llegado a niveles en los que desaparezcan también, las diferencias culturales.
Tras este resumen es inevitable preguntarnos ¿Hasta qué punto la globalización es un proceso natural y sostenible, capaz de transformar los modelos culturales en un modelo único?


Publicado el: febrero 16, 2009
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Comentarios sobre La Antropología como crítica cultural

Showing 2 out of 2   Añada su comentario.
  1. 1 Puntuación miércoles, 18 de febrero de 2009
    1

    gallaeico

    saludos

    .... como ya hablamos, peligrosa utopia como modelo unico bicos. Manel

  2. 1 Puntuación miércoles, 18 de febrero de 2009
    2

    dakinigala

    crítica cultural

    sí,galleico. Ya se pueden ver cuáles son los resultados de pretender la uniformidad. Gracias por tu comentario.

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