La zona del desarrollo próximo: alternativa para la integración escolar
Autora: Ms. C. Agripina
Colas Pons
Por: Lantone
Esta síntesis hace un análisis crítico del artículo cuyo título aparece arriba, ya que la temática resulta muy estimuladora, en tanto que aborda la interrelación entre el sujeto que aprende y el que enseña, para la adquisición de conocimientos.
Cabe destacar que la autora considera que aprender, en sentido general, significa adquirir conocimientos. En la primera infancia significa apropiarse de las características de los objetos, poder identificarlos con palabras y realizar acciones con ellos. En la etapa preescolar incorpora la capacidad de los niños y niñas de utilizarlos para compartir la actividad lúdica, señalar sus partes, utilizarlos de forma independiente durante los juegos, en acciones constantes de comunicación, tanto con sus iguales, como con el adulto.
La autora deja un poco débil la idea de que el aprendizaje tiene su base en la correcta proporción de las estructuras cerebrales, ya que de esta premisa biológica depende la preparación para asimilar el aprendizaje. La existencia de un cerebro preparado para establecer enlaces y conexiones eficientes, es la base del aprendizaje. Su desarrollo dependerá de factores sociales que intervienen en la educación de los niños y niñas. Por el contrario, niños y niñas que presentan alguna discapacidad o necesidades educativas especiales (en lo adelante, NEE), pueden llegar a reconocer parte de las características de los objetos, pero no todas. En cuanto a la estructura interna de los mismos, se hace muy difícil que puedan interiorizarlas, debido a que la conexión entre los hemisferios cerebrales presenta fallas que se lo impiden.
La autora enfoca de manera muy eficiente, cómo, desde el punto de vista pedagógico, con los niños y niñas con discapacidad y los que tienen alguna NEE, la imposibilidad de establecer todos los enlaces y conexiones entre los objetos, nos hace pensar que ellos pueden evidenciar adquisiciones, sin que por eso se pueda catalogar su actividad con el adulto como aprendizaje en el sentido que lo abordamos. Veamos algunos argumentos que sustentan estos planteamientos.
Es significativo el tratamiento que le da al aprendizaje de acciones intelectuales, sensoriales y/o motrices con los niños promedio se logra cuando el niño no solo puede reproducir los conocimientos que el adulto le proporciona para solucionar problemas (es decir, cuando estimulamos la zona de desarrollo próximo, conocida por sus siglas ZDP), definida por Lev Vigotsky, destacando que es necesario además, que el pueda utilizar los conocimientos, extraer la información precisa y no otra, realizar los movimientos con rendimiento y alto grado de eficacia, y todo ello en estrecha comunicación con el otro.