LES FARC UNE GUERILLA SANS FIN ?
DANIEL PECAUT
Este libro del Director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias
Sociales ( EHESS), DANIEL PECAUT, un calificado especialista en el conflicto colombiano, se suma a la ya amplia mediatización del prolongado y dramático secuestro de la política franco-colombiana INGRID BETANCOURT.
Se trata de un estudio histórico, político y social de este grupo guerrillero que tuvo su orígen en 1964, liderado por un campesino, MANUEL MARULANDA VELEZ “TIRO FIJO”, y que comandó hasta su muerte en este año de 2008.
Las FARC actualmente han disminuido sus efectivos de 17.000 hombres en armas a solo 10.000, repartidos en 73 frentes dispersos en varias regiones de COLOMBIA.
Como revolucionarios ya no aspiran a reemplazar una clase social y económica por otra, como sucedió en 1917 en la Rusia zarista. Su secretariado es conciente de que el experimento socialista se desmoronó en el mundo entero y saben que en CUBA y CHINA ya regresaron a las formas capitalistas de administración privada de la economía y el libre mercado.
El discurso político de las FARC no vá más allá de las generalizaciones demagógicas de equidad, de autonomía y de desarrollo prioritario de las riquezas nacionales, sin definir los límites de la reforma agraria y urbana, si habrá o no control de la industria, el comercio, la banca y los servicios, sin definir la intervención de los que trabajan en el campo y las ciudades y por encima de todo, sin evaluar la posición de COLOMBIA frente a una comunidad internacional que no se puede ignorar al tomar decisiones de fondo en materia económica.
El movimiento guerrillero no tiene asegurado ningún futuro político en el país, e internamente están divididos entre los que quieren asegurar esa supervivencia militar continuando su alianza estrecha con el narcotráfico y los grupos delicuenciales, y los que tímidamente aún, vislumbran una desmovilización similar a la que las autoridades del estado han realizado con 47.448 paramilitares (grupos de sicarios anti-guerrilla), actualmente sometidos a un proceso de reinserción negociada.
Las guerrillas no fueron un complot importado de otros países, sino una manifestación campesina localizada, producida por unas circunstancias económicas, políticas y sociales que los mantenía excluídos de toda participación. A esto se sumó una política de
violencia y terrorismo oficial de un partido ultraderechista minoritario en el poder, que se propuso eliminar físicamente y por el terror a una mayoría que tenía asegurado el triunfo en unas elecciones libres. Las clases dirigentes, supuestamente aterradas por las venganzas, resolvieron repartirse el poder con una dictadura bi-partidista de 16 años, y de paso controlar todo desarrollo económico a su favor.
Estas circunstancias cubrieron de cierta indiferencia ciudadana, por varios años, la continuidad de la protesta guerrillera, sobre todo en las regiones urbanas alejadas del conflicto y sus sangrientas consecuencias. Solo comenzaron a sentirlo, cuando se estableció la “toma de rehenes”, realizado por bandas delicuenciales urbanas que vendían los secuestrados a frentes especializados de las FARC y el ELN ( otro grupo guerrillero de 4.000 hombres armados), para obtener dineros para financiar sus millonarios gastos diarios, en comida, armas y mantenimiento.
Todo esto y el recurso a los atentados terroristas urbanos, han degradado el conflicto que es rechazado por el total de la opinión pública colombiana.
La única colaboración es de gentes localizadas en las vecindades de sus diferentes frentes por miedo a las represalias de estos grupos de guerrilleros, con órdenes de matar a los secuestrados ante la posibilidad de que sean liberados militarmente, o de ejecutar a los remisos a ayudar. Y el apoyo y colaboración de los narcotraficantes a los que les cuidan y les cobran un impuesto por cocaina producida y lista para el envío al exterior. Hay que anotar que COLOMBIA es el primer productor y distribuidor de COCAINA en el mundo.
En los últimos diez años 24.000 colombianos han sido secuestrados y 1.269 han muerto en cautiverio.
En la actualidad se registran 3.143 ciudadanos en manos de grupos ilegales con fines extorsivos económicos. A las guerrillas les atribuyen unos centenares solamente y dentro de esa categoría estan los liberados recientemente por mediación de CHAVEZ y PIEDAD CORDOVA y secuestrados por motivos estratégicos-políticos, encabezados todavía por INGRID BETANCOURT.
Las FARC, se sostienen por la necesaria colaboración de los narcotraficantes que ocupan el 80% de la mano de obra campesina de algunas regiones, que son la base popular de su existencia y continuidad.
El conflicto armado, a pesar de su degradación y excesos sangrientos, solo produce el 13,25% de los homicidios en COLOMBIA. Sinembargo el país sigue manteniendo el campeonato mundial de homicidios en 2.007, con 387 homicidios por cada millón de habitantes.
Hay que registrar CON RESPECTO A AÑOS ANTERIORES, para este 2007 una baja apreciable de HOMICIDIOS, que fueron así:
Conflicto guerrilas, paramilitares, ejército 2.157
Riñas, venganzas 1.739
Robos con terminación fatal 429
Violencia intrafamiliar 130
Otros (sin clasificar ¡¡¡???) 11.814
Total para 42 millones de habitantes 16.269
La entrega y terminación de las FARC, depende de su propia evolución funcional interna, de la modificación de los factores externos que la alimentan: barones de la droga y campesinos cultivadores de la coca, y de la estrategia militar que le opongan.
Pero todavía tienen un gran poder de negociación para una salida que les permita subsistir como grupo político, sin las ventajas que rechazaron entre 1998 y 2002 en el Caguán, después de haber obtenido 42.000 kilómetros de zona libre.