Arquitectura: La dictadura vista desde la
Arquitectura.
“La gran arquitectura, a fin de cuentas, no fue nunca incompatible
con el despotismo” Luis Fernández-Galiano. (Mar Ago 17 2004)
Con la celebración del primer centenario del natalicio de Giuseppe Terragni el pasado 18 de abril, y el libro de Peter Eisenman “Transformations, Decompositions, Critiques” que describe mejor que nadie la relación simbiótica entre el régimen dictatorial de Benito Mussolini y su apego a la
arquitectura, aparece de forma recurrente la idea de una arquitectura ligada a los grandes círculos de poder al pasar de todos los tiempos, aún de aquellos temas que han sido tabú para muchos como la dictadura.
Sin ir lejos, han sido tantas las dictaduras ocurridas durante el siglo XX que podemos mencionar y tantas las formas de manifestación, que van desde regímenes dictatoriales comandados por individuos, por corrientes filosóficas o por partidos políticos, que nos concentraremos en tan sólo algunos que de una manera u otra han sido los más representativos para la arquitectura contemporánea.
Al pensar en un absolutismo y dogma de tal magnitud como lo es una dictadura, surgen varios puntos de los cuales puede uno partir para hacer análisis profundo sobre la relación de la arquitectura con sistemas totalitarios hilados por el poder.
El primero podría ser la causa que incomoda, y ha sido ésta de ser así, la evolución del término o la inclinación hacia las artes y la ciencia, tomando una actitud inclusiva hacia ello, derivando en corrientes filosóficas, teóricas, sociales como el Existenzminimum, Racionalismo, Funcionalismo, Bauhaus, Vkhutemas, Socialismo, entre otros, que han visto el origen de la dictadura como antecedente y su propio exilio, al lado de aquellos
arquitectos que la generan.
Continuo a ello, el advenimiento de arquitecturas exacerbadas de nacionalismo e historicismo y de arquitectos oportunistas que sin más moral se abandonan a los altos designios de sus mecenas, los dictadores. Sin embargo algunos, pocos de ellos, se conducen como educados por Maquiavelo, siguen sus cánones, teorías y preceptos, como es el caso de Albert Speer al lado de III Reich con su gran teatro en Berlin y Giuseppe Terragni a lado de Mussolini con la Casa del Fascio en Como Italia, que van del clasicismo al brutalismo respectivamente y que al final del camino experimentan su voluntad materializada.
Al pensar en estas dos manifestaciones entre Mussolini y Hitler es inevitable pensar en Sant´Ellia y el futurismo Italiano o en Mies Van der Rohe, su participación en el partido Nazi y su veneración por Nietzsche.
Como dualidad a esto, el polo contrario, formado por todos aquellos que saben que siempre existe un modo distinto de hacer las cosas, está el caso de España, que a pesar de la dictadura y la fuerza de Franco supo mediar entre el populismo y lo que requería la ciudad. Por un lado se encontraba la obra Jose Antonio Cordech de Sentmenat como el bloque de viviendas en el paseo nacional no. 43 obra que realizó en conjunto con Manuel Valls i Vergés y por el otro la protesta del Grupo R formado en el año de 1951 encabezado por Joseph Prarmatsó mismo que se disolvió en 1958 por que sus integrantes se preocupaban más por el trabajo individual que por el colectivo, así como el exilio de Félix Candela y Josep Luís Sert.
Sin embargo como decía Bertolt Brecht hay algunos que luchan toda la vida, esos son los indispensables y entre ellos se cuentan Martorell, Bohigas y el arquitecto inglés Mackay, que eran un grupo denominado M.B.M.
Después de la dictadura y en medio de una democracia en proceso son más los aciertos que los desaciertos sumados al día de hoy, en todos aquellos países que fueron victima de la dictadura, tal es el caso de chile con la destacada obra de arquitectos entre los que podemos mencionar a José Cruz Ovalle, Mathias Klotz, Germán del Sol, Manuel Casanueva, Eduardo Castillo, Enrique Browne, Fernández y Hernández, Alejandro Aravena, Izquierdo y Lehmann, Assadi y Pulido, Irarrázaval y Acuña, Undurraga y Devés que han sido uno de los halos de luz que revivió la arquitectura en América Latina.
En México por nuestra parte vivimos durante 70 años una dictadura por parte del partido de la Revolución Institucional (PRI) ya que todos los desarrollos urbanos y arquitectónicos se hicieron de forma institucional con la consigna ideológica de monumentalizar y por medio de un historicismo lacónico sumar los éxitos de un partido que de forma voraz y atroz con-sumió al país.
Sin embargo hay claros ejemplos en los que se vislumbraba ya desde la década de los 80´s la avidez creativa entre los cuales contamos a Alberto Kalach y Ten Arquitectos por mencionar algunos.
También y quizá una de las dictaduras más fuertes sea la cubana, que ha tenido un congelamiento total desde 1959 con el asenso de Fidel Castro al poder y ha dado de forma itinerante arquitectos como José Antonio Choy López con propuestas que hacen clavar la mirada en un país en donde la arquitectura se detuvo en el tiempo.
Cómo punto final nos queda la duda sobre cuál es, de existir, el hilo conductor entre el poder y las corrientes arquitectónicas manifestadas. Esa es la pregunta en la cual convergen todas las cuestiones del punto.