Escriba su sinopsis aquí.
"No oyes ladrar los perros" es
un cuento que se desarrolla en dos planos, el padre de Ignacio que camina en
busca de Tonaya, un pueblo cercano y su hijo al que lleva cargando por estar
herido, el narrador con tono trágico y de dolor profundo nos presenta por un
lado a Ignacio que se encuentra en peligro de muerte como consecuencia de la
vida de maleante que siempre llevó __ me derrengaré pero llegaré con usted a
Tonaya para que le alivien esas heridas que le han hecho. y estoy seguro que,
en cuanto se sienta usted bien, volverá a sus malos pasos. Eso ya no me
importa. con tal que se vaya lejos, donde ya no vuelva a saber de usted. con
tal de eso porque para mi usted, ya no es mi hijo. he maldecido la sangre que
usted tiene de mi. La parte que a mi me tocaba la he maldecido., He dicho
: ! que se le pudra en los riñones la sangre que le di!, lo dije desde que supe
que usted andaba trajinando por los caminos, viviendo del robo y matando
gente... y gente buena". El hecho de querer salvar al hijo es sólo el
cumplimiento del deber por parte del padre, el hijo no recibe palabras de
alivio ni de consuelo o solidaridad, el padre no siente pena por el hijo
moribundo, siente la desesperación de quien ha perdido la esperanza de recobrar
al hijo amado. El padre de Ignacio cumple con la obligación que siente hacia
quien fue su mujer y así se lo dice al hijo. se percibe el dolor del padre de
ese hijo delincuente que pronuncia las palabras llevado por el dolor y la
rabia. No Oyes ladrar los perros, cuento realista de Rulfo que nos presenta al
hijo que necesita del amor y apoyo del padre pero tambien al padre que ha
llegado al límite de la desesperanza y la inminente muerte del hijo lo
conduele.