La filosofía platónica es la base de una de las corrientes más importantes, sin duda del pensamiento occidental.
Platón ha elevado a método la investigación filosófica y a forma literaria de expresión la conversación socrática. Se observa en sus diálogos una gran libertad de espíritu; el pensamiento se mueve impulsado por un gran amor a la verdad. Dos impulsos están presentes en la obra de Platón, por una parte una voluntad hacia el conocimiento, la aspiración a la ciencia, y por otra a una concepción racional y objetiva del mundo y del hombre. Con esta profunda exigencia científica se conjuga el sentido de la realidad y especialmente de la concreta vida humana. Es esta la relación entre la ciencia con la vida o de la teoría con la práctica. Esta ciencia platónica , este conocimiento que ha de penetrar y orientar todas las determinaciones de la vida, no es una pura teoría. La dialéctica racional que lleva al conocimiento o contemplación de las ciencias de las cosas se complementa y perfecciona con un especie de purificación del alma y una dialéctica o del humano desear y apetecer recorriendo una escala ascendente de los bienes. En varias partes de sus diálogos aparece la idea de que el alma, en una vida anterior ha convivido de algún modo con el mundo inteligible, y por lo tanto la percepción de las cosas en las que “resplandecen” las cualidades de las ideas despierta el conocimiento de ellas, por lo que el verdadero conocimiento sería un recordar, una reminiscencia. Por lo anterior podemos ver que la filosofía de Platón tiene una influencia muy fuerte en el conocimiento científico y sobre todo en el conocimiento de las ciencias que se dedican al estudio del hombre.
Bibliografía recomendada: Reyes, A.; Romero, F; y cols. (1981). Los Clásicos, Platón , Diálogos Socráticos. México: Grolier.