Guillermo Aguilar A., 1987, “Planificación urbana. Hacia un enfoque de economía política”, en
revista interamericana de
planificación. Vol. XXI, Nos. 83-84, sep-dic., pp. 43-54.
El objetivo del texto de Guillermo Aguilar como lo comenta el mismo autor, es presentar un panorama introductorio a la teoría de la planificación en el que se revisan sus principales interpretaciones conceptuales.
La planificación urbana se puede entender como una rama de la arquitectura que atiende al diseño y a la organización del espacio urbano y a las actividades que se desarrollan en el, e implica pensar sistemáticamente acerca de un problema para mejorar el proceso de la toma de decisiones, sin dejar de lado que también tiene una dimensión ideológica, ya que se asocia con la responsabilidad del gobierno y la acción de lo público sobre lo privado.
En el caso de México, la planificación urbana – a mi juicio - debe reorientarse a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, sin embargo para lograrlo verdaderamente hacen falta cambios estructurales en el sistema de planeación urbana, en su instrumentación y formas de evaluación; es necesario que los ciudadanos, individualmente y en grupos, participen realmente en el proceso de planeación, para lo cual se
requiere primeramente transformar la estructura política de gobierno de la ciudad.. También se requiere que deje de existir la dualidad de la planeación, es decir, lo planeado por el gobierno y lo ejecutado en la práctica por la demanda popular.
Las teorías de la planificación están centradas a favor o en la oposición a la teoría del
procedimiento o el debate teórico tiende a polarizarse alrededor de dos principales extremos: la teoría del procedimiento y el enfoque de economía política. Esta tan mencionada teoría del procedimiento consiste en “plantear una forma de entender la planificación desde la perspectiva de su operación… es una manera de explicar a que se refiere la planificación, sus procedimientos, y cómo debe ser organizada y operada” (Aguilar: 45).
También entran en juego las primeras criticas sociales desarrolladas a los finales de las años 50´s y principios de los 60´s que estuvieron enfocadas en los beneficios que los diversos grupos sociales obtenían, y en el enfoque de economía politica, tambien llamado “radical”, que requiere de un análisis socio-histórico de la planificación como parte de una realidad social y están basados en tesis marxistas y neo-marxistas.
Una vez examinadas las tres interpretaciones teóricas de la planificación, considero necesario citar in extenso las palabras finales del autor, por la claridad y coherencia con la que remata el problema de la planificación:
“Esta postura (el enfoque de economía política), considera a la planificación como actividad fundamentalmente del estado y la relaciona con condiciones históricas particulares del proceso de acumulación de capital. La solidez de este enfoque radica en el hecho de que relaciona fuerzas políticas y económicas con la operación de la política gubernamental (…) la planificación es una actividad fundamentalmente política que está sujeta a la influencia de las comunidades locales, al capital industrial y financiero, así como a otros intereses dentro del sector público, y, por lo tanto, tiene en gran medida un rol mediador entre estos actores”. (Aguilar: 52).
Para concluir estas reflexiones, diremos que dada la complejidad de los problemas en la planificación urbana, el pensamiento utópico es una bendición y no una enfermedad, con tal de que sea sobre la base de las necesidades humanas válidas y necesarias.