En nuestro país, existen medianas empresas o
empresas de menos tamaño (EMT) con grandes diferencias de
productividad
e
ingresos comparándolas con las grandes empresas existentes. Cerca de un 50% de
las empresas pequeñas son informales, lo que significa un
funcionamiento precario en todo sentido. La situación precaria en términos de
productividad e
ingreso, se ve agravada por las dificultades de acceso a la salud, previsión
social y educación. Las empresas de menos tamaña muchas veces quedan excluidas
del funcionamiento del mercado y sujetas a restricciones que les impone su
tamaño y no les permite una justa competencia al acceder a los beneficios que
ofrece un mercado globalizado. Se sabe que la mayor integración de las EMT al
proceso productivo representa solo ganancias para el país desde cualquier
ángulo que se mire: social, cultural, económico, ético y político; por lo que
la integración es imprescindible para superar la desigualdad en nuestro país.