Resistid...
Por: Serafín Alarcón
Someteos, pues, a Dios;
Resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios,
y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos, y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
Stg: 4. 7-8
¿Cuántas veces hemos hecho lo contrario?
En mas de una ocasión los cristianos hacemos lo opuesto a lo que nos sugiere Santiago en estos versículos... Gustamos de exponernos a información contaminada por las formas y mores del mundo poniendo en riesgo nuestra paz. Abrazamos toda sugerencia del mal y hasta nos deleitamos en nuestra hipocresía espiritual señalando a otros sin examinar nuestro interior. Esclavos de nuestra naturaleza inclinada al pecado coqueteamos frecuentemente con este. Niños jugando con fósforos...
Peor aun, en ocasiones literalmente ingerimos veneno espiritual en porciones que solo por la misericordia del Señor no hemos caído muertos.
Y es que:
Someterse, pero, ¿a quien le gusta?
Resistid, ¿quién es valiente para eso?
¿Acercarnos a Dios? Ná...
¿Reflexionar y admitir nuestro doble animo? Es demasiado doloroso...
¿Dejarnos purificar por Dios? Algunos dirán: IMPOSIBLE.
Y así pasan nuestros días como pasan las paginas de un cuento aburrido en donde su final es mas que avisado; La paga del pecado es Muerte. Ro. 6:23
La pregunta obligada es: ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo someterme,
resistir, acercarme a Dios? ¿Cómo reconocer mis faltas y por ultimo dejar que el Espíritu Santo me convenza que soy salvo solo por los meritos de Cristo?
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Vestios de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
Porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
Ef. 6: 10-13
El resto de esa lectura hágala usted mismo. Si, busque su Biblia y lea y estudie lo que Dios desea que por fin se escriba en nuestros corazones. No estamos solos, el enemigo no esta por ser vencido. Cristo le venció en la cruz, solo nos corresponde fortalecernos en el poder de su fuerza y resistir.
Serafin-Tablitas del Señor
http://www.tablitas.9f.com