Przeworski-Wallerstein son socialdemócratas y postulan una
transición de la economía
capitalista de mercado hacia el
socialismo por medio
del parlamentarismo. Son reformistas, no revolucionarios, es decir, pretenden modificar
el estado desde las leyes que emanan de este y no con violencia.
Estos autores defienden el Estado de Bienestar
y el Keynesianismo que se desarrollo desde 1930 aproximadamente hasta fines de
la década de 1970, en donde se vio combinada democracia y capitalismo.
Básicamente: “los trabajadores aceptan la institución de la propiedad privada
de los medios de producción y los propietarios de estos aceptan las
instituciones políticas a través de las cuales otros grupos pueden procesar
efectivamente sus demandas”.<1>
A su
vez, este Estado cumple un rol preponderante, a modo de árbitro, entre la burguesía
y la clase obrera (entre el capital y el trabajo), interviniendo en la economía.
Por medio del sistema impositivo y políticas monetarias regula el desempleo y
la distribución de la riqueza. A su vez, amplia por ley el reconocimiento de
los derechos sociales (vacaciones pagas, aguinaldo, jubilación, seguro de
desempleo, licencia por accidentes o maternidad, etc.), y políticos (voto femenino), además de los
civiles, a los sectores subalternos.
En relación al
Gobierno Boliviano de Evo
Morales, actual presidente de la República desde 2005, se puede observar como inicialmente
desde la Izquierda Unida como diputado defendió desde su banca el derecho a
manifestarse por parte de los cocaleros que no deseaban ser erradicados de sus
campos por las fuerzas militares bolivianas. Estas contaban con el apoyo del
partido oficialista y del gobierno de Estados Unidos quienes argumentaban que
producir hoja de coca era similar a elaborar cocaína y se debía evitar esto en
la región.
Tras conseguir personería jurídica propia, Evo Morales
fundo el partido MAS (Movimiento al Socialismo), obteniendo un segundo puesto
en las elecciones presidenciales de 2002.
El nuevo gobierno continuó con medidas antipopulares, neoliberalistas,
lo cual generó rechazo en la población y
tras meses de protestas callejeras cayó el gobierno y cumpliéndose la ley de
acefalia, se sucedieron el vicepresidente y el Titular de la Suprema Corte
quien convocó a elecciones para 2005, las cuales ganó Evo y fue el primer líder
indígena en llegar a la presidencia tras haber sido productor cocalero,
dirigente sindical y diputado.
En su gestión de gobierno, Evo está
implementando medidas de distribución de la riqueza con la nacionalización del
gas y de los hidrocarburos y en un futuro de los ferrocarriles. Aunque inicialmente
las empresas trasnacionales que tienen concesión para la explotación de los
recursos naturales del país no lo tomaron a gusto, prefirieron quedarse
sabiendo que tienen menor ganancia. Evo creó empresas mixtas (51% estatales)
para poder negociar mejor con las empresas multinacionales. Por otro lado,
convocó a una asamblea nacional constituyente para reformar la
constitución e impulsar una reforma
agraria que evite los latifundios improductivos y pasen a ser tierras nacionales que luego el estado
dividiría en pequeñas parcelas para darle una vida mejor a toda la gente pobre
de Bolivia, en amplia mayoría indígenas y analfabetos, por lo que también se
realiza y está en su segunda fase el proyecto de alfabetización. El estado
reconoce a los pueblos originarios, otorgándoles participación cultural,
social, económica y política.
Por lo expuesto en líneas anteriores concluyo
que estos autores se ven reflejado en el gobierno de Evo Morales.
Antonio Negri es un marxista autonomista. El
autor se plantea qué relación hay entre las luchas obreras y el
reformismo
capitalista y cómo uno de estos subordina al otro. Con la crisis de
1929 se termina el liberalismo económico
y se trata de hacer una reconstrucción capitalista delestado con Keynes en oposición
al impacto de la Revolución rusa de 1917, pese a que ahora estará integrada la
clase obrera al capital.
Entiendo que el gobierno de Evo
no puede salirse del capitalismo porque depende de la explotación del petróleo
y su país no tiene industrias propias ni gente especializada en esa industria,
por tanto es difícil cambiar de modo de producción siendo uno de los países más
pobres de América Latina pese a que le condonaron la deuda externa tanto el FMI
como España.
La teoría marxista del Estado
establece la diferencia entre el aparato del estado y la toma del poder del
estado. Es la clase proletaria la que debe tomar el poder del estado para
destruir el aparato del estado burgués progresivamente. Althusser agrega a las formas represivas (físicas o no) del Estado
un nuevo concepto dentro del aparato del estado: “los aparatos ideológicos del
Estado”, estos pueden ser: la religión, los medios de comunicación, el sistema
jurídico, la familia. Se diferencian del aparato represivo del estado porque se
basan en la ideología. Cabe destacar que los aparatos represivos del estado
tienen una cuota de ideología y los aparatos ideológicos del estado lo mismo
con respecto a la represión. A su vez todo aparato represivo e ideológico del
estado tiene su clase dominante que no siempre coincide, producto de la lucha
de clases. Por último la ideología interpela a los sujetos.
En el caso Boliviano en cuestión no
hay clase proletaria sino campesinos, por tanto no tienen conciencia de clase
ni en ni para sí. El Estado sigue siendo burgués, no solo por el modo de
producción capitalista sino porque mantiene las instituciones burguesas y los
aparatos ideológicos y represivos del estado. No creo que haya una tendencia a
la aniquilación progresiva del estado.