El autor analiza
en 1968, “el estado actual de la
ciencia política”: el fracaso para establecer
un criterio de relevancia y el olvidado estudio de las formas y estructuras de
gobierno.
Relevancia
y
foco: un conjunto de prioridades.
En 1er
lugar el autor piensa que la obligación es
estudiar todas aquellas
manifestaciones, actitudes y movimientos organizados que presionan directamente
para obtener acción o inacción del ESTADO
Ninguna
ciencia de la política puede ser construida sobre la base de conceptos y teorías
que rechazan o evitan los fenómenos empíricos.
2da
prioridad Pocos han sido los estudios que focalizan al estado como un organismo
de deliberación, de identificación de problemas y de resolución de los mismos.
3ra
Prioridad. Estudiar las actitudes políticas.
4ta
Prioridad: estudiar la infraestructura del mundo político: actitudes, ideas,
instituciones sociales, económicas y culturales, normas y valores que
prevalecen en una sociedad dada.
Con todo
esto propone un cambio de foco.
La
falacia del imputismo
lleva a 3
consecuencias: determinismo,
cientificismo y superficialidad. El
cientificismo nos lleva de la hiperfactualidad a la hiperteorización.
Conflicto-políticas- desiciones consecuencias, este es el corazón de la vida política.