En Agosto de 1858, desembarca en Coquimbo, Aurelio Antonio de Tounens:
Nacido en la Chaise (Francia) en 1820, abogado, ejercía en Perigeaux el cargo
de Procurador ante el Tribunal de Primera Instancia en el Orden Comercial.
Pasa un año y medio de desventuras por Chile, madurando su plan. En
octubre de 1860 viaja hasta las orillas del río Imperial donde Quilapán –cacique de los araucanos- , el Toqui
Mañil, es dueño y señor.
Los brujos de las tribus habían predicho que se obtendría la
Independencia Araucana cuando apareciera como jefe de los indígenas un hombre
blanco. Esta profecía allanó los obstáculos a Tounens y le facilitó la amistad
con Quilapán.
El 17 de noviembre del mismo año, acompañado de un cortejo de guerreros
que preside Quilapán lanza al mundo la siguiente proclama: “Nos, príncipe Orlié
Antonio de Tounens, considerando que la Araucania no depende de ningún estado,
que ella está dividida en tribus y que un gobierno central es reclamado por el
interés general, decretamos lo siguiente:
Art 1º: Una Monarquía Constitucional y hereditaria es fundada en
Araucania; el príncipe Orlié Antonio de Tounens, es nombrado
Rey.
Art 2º: En el caso de que el rey no tuviera descendientes, sus
herederos serán designados entre los miembros de su familia, siguiendo el orden
que será establecido posteriormente por una ordenanza real.
Art 3º: Hasta que no se constituyan los grandes Consejos de Estado, las
Ordenanzas Reales tendrán fuerza de Ley.
Art 4º: Nuestro Ministro Secretario de Estado está
encargado de las
mismas.
A pesar de que el nuevo
reino comprendía desde el río Bío-Bío al golfo
de Reloncavi, le pareció al flamante monarca que su soberanía era muy limitada
y queriendo superar a otros conquistadores de la historia, se erige tres días
después, rey de la Patagonia:
“Orlié Antonio I, por la gracia de Dios, rey de Araucania, a todos los
presentes, Salúd. Considerando que los indígenas de la Patagonia tienen los
mismos derechos e intereses que los araucanos y que ellos declaran querer
unirse a estos, a fin de formar una sola nación, bajo nuestro gobierno
monárquico –constitucional. Hemos ordenado lo siguiente:
Art 1º: La Patagonia queda reunida desde hoy a nuestro reino de
Araucania de la que forma parte integrante, bajo las formas y condiciones
enunciadas en nuestra ordenanza del 17 de noviembre pasado.
Art 2º: Nuestro Ministro Secretario de Estado en el Departamento de
Justicia queda encargado de la ejecución de la misma.
Terminado este extenso trabajo y encargado Quilapán de mantener el
orden en el reino, se decide a recorrer sus vastos dominios, a fin de que los
jefes de las diversas tribus le rindan homenaje.
En las orillas del Malleco el 5
de enero de 1862; según sus memorias Orlié I se encontraba descansando bajo un
manzano cuando varios hombres lo aprisionaron.
Sometido a juicio el 19 de julio del mismo año el Juez Matus dicto sentencia sobreseyendo la causa por considerar que el
procesado no estaba en su sano juicio, ordenando que se lo recluyera en la Casa
de Orates de Santiago, de donde salió luego de ser reclamado por el encargado
de negocios de Francia y embarcado en el buque de guerra “Dugway Trouin” con
destino a su país.
Instalado en Paris publica sus memorias en
1863, reafirma sus derechos a la corona de Araucania y Patagonia.
Durante esos años de vida en París,
acrecienta su popularidad y sigue soñando con el retorno a su reino; luego de
numerosas gestiones en oficinas administrativas, en Juliode 1869 es
desembarcado en la ensenada patagónica de San Antonio por el navío de guerra
“D¨Entrescateaux”.
Al llegar es protegido por todos los caciques
pampas, ya que saben que es amigo de Quilapán, jefe indiscutido de las tribus
levantadas en armas contra el gobierno chileno. Después de una larga peripecia
se reencuentra con su fiel amigo de 1860.
Toma parte activa en la insurrección pero los
triunfos del general Pinto le obligan a abandonar nuevamente su reino,
fraternalmente se despide de Quilapán a quien no verá mas.
Instalado nuevamente en París inicia la
campaña de restauración, se asocia con Mahon de Monhagan, un ex empleado de la
administración pública, que publica un folleto “El rey de Arauco” y también
consigue el apoyo de un banquero inglés, Jacobo Michaels, y entre los tres
fundan la sociedad Nueva Francia.
Se ocupan del asunto varios periódicos
europeos como “Le Gaulois” y “Pall Mall Gazette”, se lanzan a la circulación
títulos de un empréstito, se fletan dos barcos, se otorgan títulos de nobleza,
se instituye la Real Orden de la Cruz del Sur y acuña moneda, algo que había
omitido en sus anteriores campañas.
En 1874 se realiza la acuñación, hay monedas
de cobre de 30 mm de diámetro, borde liso. En
círculos se lee ORLLIE ANTOINE I ROI D’ARAUCANIE ET PATAGONIE. En el reverso se lee NOUVELLE FRANCE, en el centro DOS CENTAVOS,1874
sobre ramas de palmera. También hay monedas de plata de UN PESO “Patacones” de
37 mm, y 24.5 grs;
Todo estaba listo para el tercer intento
cuando Alberto Blest Gana, Ministro de Chile en París, dirige notas de protesta
a los ministros de relaciones exteriores de Inglaterra y Francia y se produce
el derrumbe de la expedición conquistadora.
Invencible en sus quimeras sueña siempre con
su reino, publica en Burdeos en 1878, el libro “Araucania”, hasta que finalmente
muere en Tourtoirac el 19 de diciembre del mismo año.
Más resúmenes sobre Orlie Antoine I Rey de Patagonia y Araucania