El ejército y el complejo industrial del armamento han ido ganando un protagonismo creciente en la sociedad estadounidense,
que se ha traducido en un mayor poder político. Con la llegada del presidente Bush a la Casa Blanca se puede hablar de la subida al poder de una auténtica corte formada por
pretorianos. Funcionarios, políticos y militares relacionados con el Pentágono han extendido su influencia en detrimento de otras áreas de poder. El incremento del presupuesto de defensa no ha parado de aumentar, al mismo tiempo que se ha despojado de todos los mecanismos de control y transparencia.de dichos fondos La influencia castrense, incluso, impregna las expresiones culturales de la nación. El ejército posee una oficina en Hollywood que colabora en la producción de largometrajes cinematográficos. Algunas de estas películas tratan temas bélicos, pero todas comparten una temática de admiración por las armas y la defensa de lo que los sectores
neoconservadores consideran los "auténticos" valores de América.