España es una monarquía parlamentaria, integrante de la Comunidad Económica Europea. Según el último censo
del 2007, tiene una población de 45 millones, 120 mil habitantes estables, con una superficie de 540565 km2.. Son 90 habitantes por km2. El presidente de los
españoles, Rodríguez Zapatero, ha impulsado una norma que les pagará 2500 Euros a cada matrimonio que acceda traer un nuevo bebé a éste mundo, y se quede a poblar la península ibérica.
“Nos estamos volviendo todos viejos, “koño”, ¡ joder!, Diría un nativo de España y tendría razón. La medida apunta a incentivar a las parejas, ya que últimamente no hay nacimientos acordes con la necesidad de recambio poblacional que necesitan allí. La depresión demográfica es notable, a tal punto que las autoridades debieron flexibilizar las restricciones a los emigrantes, para recibir gente joven y si es con hijos pequeños, mucho mejor para facilitarle su acceso al país de los godos. La enorme cantidad de abortos, la pastilla del día después, otros medicamentos y elementos anticonceptivos produjo una merma preocupante a los gobernantes españoles. En España, al igual que la Unión Europea, viven momentos de bonanzas económicas, por eso el “pago” propuesto para cada nuevo
nacimiento es solo una anécdota. “Creced y multiplicaos”, es el mandato divino, pero el hombre no obedece al Hacedor de todas las cosas e interrumpe las concepciones de las maneras más variadas y ahora las consecuencias se notan, y de que manera, en la vieja población española.
La incentivación monetaria puede impulsar o talvez no tanto, a las parejas de jóvenes españoles para traer nuevos hijos para su tierra natal, porque no a los muchos latinos emigrados que están echando bases en España. En pocos años se verán los resultados, que el gobierno espera sean positivos, pero es triste pagar por un nacimiento.