Los alumnos quieren saber más que sus autoridades. Son “pibes” de la secundaria del colegio San Isidro de Buenos
Aires. Por éstas horas viven asamblea permanente y toman el colegio con total desparpajo. Los alumnos deben ir a estudiar y no a conducir los destinos de las instituciones que los educan; al parecer pretenden saber más de los que les enseñan. Debo recordarles a esos muchachos un verso de José Hernández en su Martín Fierro: “ El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo”; o
“Es de la boca del viejo donde salen las verdades”. ¿ Quién les ha dicho a los jóvenes que las tienen todas sabidas? Eso es un error, incluso talvez estén impulsados por otros intereses que nada tienen que ver con sus estudios; en ese caso deben saber que los están “usando”.Lo que ocurre en ese colegio es muy mal ejemplo para los otros estudiantes de distintos puntos del país. Los jóvenes de l5, l6, 17 y hasta 18 años, no pueden decidir sobre la curricula ; ellos solo tienen que asistir y adquirir conocimientos, que para eso están los profesores que se prepararon toda su vida para eso. Ese es su único motivo de su asistencia a las Instituciones educacionales.
El estado de pre- anarquía que se vive allí debe terminar y para ello el gobierno también tendrá que actuar. No se puede hacer lo que uno quiere cuando existen normas que respetar. Los jóvenes tendrán que comprender cuál es su verdadero rol. Cuando sean mayores seguramente reconocerán sus errores, pero ahora son las autoridades quienes deben ubicarlos
. Sabemos que son tiempos difíciles y nadie ignora lo que cuesta educar a un adolescente en los primeros años del siglo XXI. Antes era difícil educarlos, pero hoy es difícil y complicado. Todos tendrán que reflexionar.