Una
mujer contra el mundo
Esconderse detrás de las figuras barrocas para poder expresar la inquie-
tud que procede de la parte más interna de las emociones, y plasmarlas
mediante frases poéticas, es la
manera utilizada por Sor Juana Inés de la
Cruz, para eludir a los fanáticos religiosos, que llegaban al colmo de creer
que la mujer era la culpable de la caida en desgracia del hombre, pués a-
quella(Eva), había induciddo a su esposo a comer del árbol prohibido, some-
tiéndola a castigos, por ende , que rayaban en lo increible tal como el progra-
ma de "replay".
".... Al mismo tiempo no he leído una descripción más severa y lapidaria
de lo que es una sociedad clerical sometida a la vigilancia fanática de una I-
glesia preñada todavía de celo contrarreformista dogmática e inquisitorial, in-
placable contra toda manifestación libre pensadora, una Iglesia de cruzada pa-
ra la que, en sus extremos fundamentalistas, como el encarnado por el Arzo-
bispo de México Aguiar y Seijas, uno de los verdugos de Sor Juana,,,"
La poesía , en quien la lee a manera de escudriñarla, encontrará o descubri-
rá los sentimientos, pasiones, frustraciones..., de quien la escribe, razon por la
cual nos hace pensar que cuando el espíritu es sometido a la arbitraria barbarie
de quien detenta el poder, brotan de el argumentos más que suficientes para
enfrentarse..., tal como lo demostró Sor Juana Inés de la Cruz.
José Contreras.