Seguro que hoy es un día como cualquier otro aquí en el sector, aunque el sol está más frío y el aire que se respira se siente
medio acido, hoy como siempre se juega el clásico partido de basket de las tres en la cancha de la calle Jabillos, pasan los autobuses número 3 y 2 del barrio a veces llenos, a veces vacios siempre temblando de un lado a otro, y siempre temblando de un lado a otro, las miradas sudadas y los musculos cansados se refrescan con las muchachas bonitas que van pasando, el mismo indigente de ojos grandes se sienta en el mismo pedazo de acera que ayer, y uno intentando hacer algo diferente envuelve con los brazos a la novia y le dice _vamos a caminar, pero eso tambien es lo mismo aunque el sol esté más frío y el aire más ácido. Es tanta la monotonía, piensa uno, hasta que entonces el recuerdo y la
noticia son diferentes. Así fue una lectura al periodico local de esta mañana. Los ojos alegres acababan de leer "
Evo Morales gana Referendum en Bolivia", "
Beiging, Ejemplo Olimpico", "
Obama adelante en encuestas", pero unos minutos y páginas despues ubicado en una esquina inferior derecha se leia el título "
Asesinado niño de 11 años en 23 de Enero", al terminar de leer la pequeña noticia uno se entera que ayer aproximadamente a las cuatro y media de la tarde, en algun lugar del barrio 23 de Enero fue asesinado un niño de dos disparos para que le fueran robados sus zapatos y su bicicleta. La noticia fue escrita fria y seca, como con una sensibilidad que no funcionaba. _. .once años.._ piensa uno, y las dos palabras pasan estiradas y lentas por el pensamiento. En la página siguiente a la que uno acaba de leer, en otra esquina pero superior y derecha se leia "
Niño muere en robo frustrado", entonces uno, ya con los ojos duros, se entera que ayer a las nueve de la mañana en el barrio de San Vicente mientras atracaban una panaderia, a un niño de nueve años le fue propinado un disparo en el cuello aproximada mente 40 segundos antes de que llegara la policia que estaba en camino, y así uno sigue leyendo y encontrando: "
Bala perdida le quita la vida a un menor", "
Joven fallece desangrado tras robo" y "
Padre e hijo muertos en tiroteo". Todo esto en el mismo periodico local de un día de ayer. Entonces se le van a uno más rápido las horas, y ya no ve los autobuses que pasan, ni las muchachas, ni el juego, si no que por un instante todo se llena de un aire comprimido y como por locura uno piensa _pasa todos los días_. La imagen del terror tambien se piensa, uno ve muy adentro de la cabeza el rostro y la voz del que disparó a matar, se sabe que hoy en la mañana probo su desayuno y en la noche su cena. Un refran viejo pasa por la memoria _todos estamos hechos del mismo barro.
Uno, a sus 17 años que tiene, se pregunta cómo sería una vida hasta los nueve, despertarse y saludar al papa, la mama, la abuela, los hermanos, los tíos, querer tanto, y desaparecer a una hora aleatoria de un día cualquiera, dejando el sabor en el estomago de un lector de una tonelada de dolor detras del titulo pobre de un articulo de periodico. Pero a quien culpar, el asesino es un animal, la mitad de la
sociedad es una malformación, el gobierno hace lo que puede, nosotros seguimos vivos y jugamos basket todos los días a las tres de la tarde.
Adrian A Yépez C.
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