Cerca de 90 muertos, este miércoles, y unos 160 heridos, en la ciudad pakistaní de Peshawar. Consecuencia de la explosión
de un coche bomba en un mercado. El presidente, Zardari, afirma que a pesar del atentado el Gobierno sigue con la ofensiva contra los terroristas islamistas.
Muchos de los heridos se encuentran en estado grave, por lo que el número de muertos podría aumentar. El Hospital Lady Reading, adonde han sido trasladados ha hecho un llamamiento para que la gente done sangre, pues no hay suficiente.
La explosión se produce en el Bazar Meena, parte vieja de la ciudad, provoca un incendio en los comercios cercanos y el derrumbe de un edificio antiguo, causando daños en otros inmuebles. Responsables de los artificieros han indicado que el vehículo que estalla contiene 150 kilos de explosivos.
El Presidente pakistaní, condena el atentado en un comunicado, que recoge la Agencia de Noticias oficial, APP,y asegura que "el Gobierno no se dejará disuadir y seguirá adelante con su ofensiva contra los terroristas".