Entre el Arte Vidas y Gente
Por Hilda Anaya Sotelo
RECORDANDO LA MUERTE DE JESUCRISTO
Mi pasión por viajar me llevó a conocer muchos
lugares en el mundo y en una de esas visité La tierra Santa Jerusalén, estuve en varios lugares mencionados en los pasajes de Jesús cuando ahí vivió y murió por todos nosotros.
En aquel tiempo no estaba interesada en su palabra, alguien me
dijo que si no leía el
testamento que Dios me había dejado, desconocería sus regalos, ahora comprendo que es totalmente cierto, tan cierto es que en todos los lugares a donde llegaba fuesen o no cristianos, había una Biblia, nunca leída pero siempre dispuesta. Y me propuse leerla toda desde el Génesis hasta Apocalipsis, ya voy en Colosenses y se ha convertido para mí en mi guía espiritual.
Creo que para poder entenderla se necesita la iluminación
del Espíritu Santo, solo eso no es nada difícil, es para mi el lema de vida que todo ser humano debería de seguir, eso pienso a manera personal, pero cada quien es libre de elegir la religión que sea, o tal vez para algunos sea más fácil ser un ateo, yo nunca me creí atea, solo pensaba que el Dios que me habían enseñado que amara, era un Dios malo y castigador, injusto y muy ocupado.
Mi manera de pensar ha cambiado y creo sin temor a equivocarme que Dios es Jesucristo y murió por nuestros pecados y que resucitó de entre los muertos y esta próxima su venida y antes de eso se presentarán muchas señales, como anticristos, como seres
con poderes, o políticos que causaran guerras y hambre, cambios destructivos en el Planeta, milagros imposibles de creer.
Personalmente los he visto en el nombre de Jesucristo que es un nombre poderosísimo cuando se pronuncia con fe, por eso es que creo en su poder y también creo en la maldad, como cuando relaté en este medio, el caso de una niña violada a los 5 años por un hermano de 18, la pobre niña sufrió toda su vida posesionada por un espíritu maligno, pues fue tal el impacto de la violación y que sus padres no le creyeran que se volvió autista. Cuando fue mayor pasó por una iglesia, la invitaron a pasar, y cuando oraron por ella, sintió que un peso muy grande se le salía de su cuerpo, fue así como se liberó, con el poder de la oración.
Cristo nos enseñó a orar, el Padrenuestro es la oración perfecta y esta en la Biblia, el fue libre de pecado y sin embargo fue traicionado, desconocido y muerto por los suyos. Sin embargo al morir en la cruz y derramar su sangre, nos liberó del pecado original de Adán y Eva, lo que significa que él murió por nosotros y nos dejó sus enseñanzas que significan buenas nuevas, nos trajo esperanza, paz y amor, algo difícil de dar entre los humanos, pero es la única forma en la que nos podremos salvar, practicando sus enseñanzas.
Recordamos su muerte y gloria en estos días.
Dos días después de la Pascua y la fiesta de los Panes sin levadura, los principales sacerdotes lo buscaban para aprenderlo, Judas uno de sus apóstoles se ofreció entregarlo, por unas cuantas monedas.
Jesús les había ordenado preparar una cena a sus doce discípulos, y cuando llego la noche, se sentaron a la mesa, mientras comían dijo Jesús: -De cierto os
digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar, ellos comenzaron a entristecerse y preguntarse quien sería ese. El les dijo que el estaba mojando el pan ese sería y mas le valdría no haber nacido. Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y les dio diciendo:- Tomad, esto es mi cuerpo. Después tomó la copa y habiendo dado gracias, les dio y bebieron en ella todos, y les dijo_ Esta es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé mas del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.
Jesús anuncia la negación de Pedro, Jesús ora en Getsemaní- Jesús estaba triste y comenzó a angustiarse y les dijo: Mi alma esta muy triste, hasta la muerte, quedaos aquí y velad, decía Jesús, Padre todas las cosas son posible para ti. Aparta de mí esta copa; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.
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