Es lamentable el enfoque tendencioso que le da el periódico leonés
a.m. a una de las noticias principales de primera
plana del diario de la ciudad de México
Reforma. Publica a ocho columnas:
EXHIBEN ENGAÑOS DE OLIVA (
a.m., jueves 24 de septiembre de 2009), y hacen aparecer al “diario capitalino” como propietario de la información al afirmar que “confirma lo publicado por
a.m.”, creyendo que el lector es estúpido y no se percatará de que absolutamente todo lo impreso por
Reforma se preocupa por puntualizar que lo publicado es “Con información de A.M. de León”.
Este no es sino un capítulo más de la ya cansina reyerta entre los Gómez, padre e hijo, propietarios de
a.m. y muchos otros florecientes negocios, y el nefasto Gobernador de Guanajuato Juan Manuel Oliva, el ingenuo que incluso aspira llegar a ser Presidente de la República, con todo y su propia Martita.
Resulta decepcionante el escaso trabajo de investigación periodística que realizó
Reforma para saber los alacranes, tan comunes en León, con los que se estaba estrechamente asociando. Ver, por ejemplo, las espléndidas columnas de Ricardo Alemán en
El Universal del martes 10 de junio y el domingo 6 de julio de 2008. Ahí se enterarán los de
Reforma, si no es que lo saben ya, cómo hasta los videos que exhibieron mundialmente al Presidente Municipal de León, Vicente Guerrero, fueron traicioneramente filtrados por Enrique Gómez, director de
a.m., cuando aquél se negó a apoyar a éste en los negocios ilegales que planeaba (¿o aún planea?). A partir de entonces dejó de ser el buen don Vicente parte del Directorio de
a.m.
Algo que no apunta Alemán pero que ya sabe
Reforma es que Ernesto Gómez, padre de Enrique, fue secretario de Finanzas del Gobierno de Guanajuato cuando el PRI sentaba sus reales en el estado, durante la gestión nada menos que del mítico Gobernador Juan José
Torres Landa (1961-1967). De ahí deriva toda la buena fortuna de los Gómez.
Lo único que salva a este periódico de pésima factura son la sección especial de
Reforma que todos los días incluyen, los editorialistas del mismo cotidiano, que publican en sección por separado, y el monopolio de la información que prácticamente ejercen en todo el Bajío.
Le sugiero a Grupo Reforma que mejor piensen en una edición especial de su diario para el área del Bajío, tipo
Mural de Guadalajara o
Palabra de Saltillo. Algo así como
Manifiesto.