Natalia Gutierrez en su entrevista Jerome Seignon, director general de Moet Hennessy Mexico, nos habla acerca de los aspectos
que deben tese en cuenta al momento de
degustar un vino.
Los vinos los dividimos en dos grandes orígenes geográficos. Al elegir una bebida a base de uva es si pertenece al nuevo o viejo mundo. Los provenientes de tierras veteranas se caracterizan por ser propuestas de países como Francia, Italia y España; además se trata de una gama tradicional de siglos de
cultura, por lo tanto, su producción da como resultado vinos complejos de cepas especificas como el chateau, el consumidor que decida probar vino del viejo mundo deberá poseer un mínimo de conocimiento para entender el lenguaje.
Por otro lado, los elixires nativos de países como Argentina, Chile, Nueva Zelanda y Australia por ser relativamente nuevos tiene una personalidad espontanea y son idóneos para el consumidor novato.
Para degustar un vino, es un momento de placer, tienes que sentirte libre, cómodo. Es importante que el vino este en buen estado, guardado con la botella acostada-para humectar el corcho, a buena temperatura entre 8 y 12 grados centígrados. Otro factor importante es la copa en la que se servirá el vino. En la copa, el liquido deja salir toda su riqueza aromática, de sabores y su complejidad. Para el vino tino se sugiere utilizar copas anchas y altas, para el vino blanco va mejor un recipiente pequeño y de línea angosta.
La cata
1.- Examinar el corcho, Si esta seco puede tratarse de un vino joven y si se deshace es posible que sea de mala calidad.
2.- Observar su color. La vista otorgara señales sobre su intensidad y tonalidad. Se sugiere levantar la copa contra una superficie blana e iluminada.
3.- Olerlo. Para percibir los distintos aromas, la copa debe girarse para que reciba oxígeno. Después, se coloca la nariz en el borde y se inhala para identificar un bouquet familiar, repetir la operación después de unos segundos.
4.- Probarlo. Tomar un sorbo que llene la boca y pasarlo durante un momento. De esta forma, se captaran los cuatro sabores que puede percibir la lengua: amargo, ácido, salado y dulce.
Mirarlo y olerlo es una experiencia que va mas alla de tomar y tragar.
Finalmente y quizá lo mas importante es el de disfrutar de una buena compañía al momento de beber vino. Los seres humanos vivimos de emociones. Una cata es un habito sensorial y si al mismo tiempo estas con alguien especial, se reúnen elementos que condicionan la forma en que lo tomas.