El narcotráfico se ha quitado la mascara, y si quitar vidas inocentes antes estaba prohibido, ahora eso ya no importa. Hasta
no hace mucho la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, México, era un puerto, digamos tranquilo. Pero últimamente las notas rojas de los diarios aparecen en cada esquina. No hay día en que no se escuche que hubo una balacera en cierta parte, y que resulto herido o muerto alguien inocente. El temor de los ciudadanos se deja notar, pues algunos ya ni salen a lugares de entretenimiento. Por ejemplo, en La gran Plaza, un centro de tiendas, en el que unos sicarios llegaron y alarmaron a todos adentro con sus cuernos de chhivo (pistolas). En varias partes del país se realizó una marcha en contra de la violencia, pero me preguntó si eso no fue algo en vano...