TÌTULO: “LOS REINSERTADOS EN BOGOTA COLOMBIA…”
Adentrarse en este barrio de Bogotá en Colombia; marcado por casas
enormes y elaboradas fachadas al estilo de las ciudades Europeas, es algo tenebroso y más si es en horas nocturnas.
Quise averiguar sobre esta
localidad y su cambio a los días de hoy. Hace algunas décadas se constituyó quizás el mejor Barrio de Bogotá D.C, donde la clase mas favorecida de la ciudad se sitiaba; esmeralderos, banqueros, empresarios y algunos famosos de la televisión colombiana; bueno… mejor dicho la gente más prestante de la Capital. Ahora un poco desolado… encontramos un barrio de calles, sucias y sin transeúntes donde abundan los jardines abandonados, crecidos y sin podar; que hacen que sus casas parezcan llenas de fantasmas. La razón más fuerte y que no es solamente de esta localidad; si no de toda la ciudad, es que en Bogotá D.C, viven en 79
albergues 3.180 ex guerrilleros y ex paramilitares, que renunciaron a la guerra, por una promesa del Gobierno, y es la Localidad de Teusaquillo la que tiene mayor concentración de albergues. 26 según la Junta de Acción Comunal y 17 según el Gobierno Nacional. Los residentes de este Barrio protestan porque el gobierno no les consultó la llegada de los nuevos vecinos y tampoco hace nada para mejorar la situación de esta localidad de Bogotá. Al gobierno le faltó ¿planeaciòn para el programa o acaso planes de contingencia? Tratando la naturaleza de este problema, únicamente un 20% de los jóvenes se deja orientar y saca provecho del programa, el resto se pierde en la indisciplina, las drogas, y el alcohol. Algunos regresan a los grupos armados o siguen allí a regañadientes, esperando que el Gobierno les de techo, comida, ropa, útiles de aseo, y además un sueldo mensual. En este barrio se ubica una casa que tiene tres pisos, de color rojizo con ventanas y rejas blancas, en su interior se encuentran ocho habitaciones y dentro de ella viven 36 personas, entre los 8 y 25 años aproximadamente, en ella se encuentran familias completas entre hombres, mujeres y niños. Hacinados compartiendo absolutamente todo, inclusive la terraza, donde salen a refrescarse con cerveza al estilo de las casas en la costa, los baños, cocinas utensilios y hasta electrodomésticos, su vida pasada, sus anécdotas, sus sueños, sus esperanzas; el infierno de su pasado y el de hoy, que… cambiaron al dejar las armas… El problema mas grave de estos albergues es la drogadicción. La empresa que tiene mas experiencia en el manejo de desmovilizados “MALOKA”, una de sus psicólogas dijo que: la Política del Gobierno de sancionar a los jóvenes cambiándolos de albergues no es la solución…”Con eso solo se traslada el Problema” Con esta situación casi impuesta por el Gobierno; los dueños y propietarios de los establecimientos de Comercio, así como los dueños de casas y apartamentos están vendiendo sus propiedades, sin tener en cuenta que algunas de estas edificaciones tienen un valor arquitectónico invaluable y algunas fueron declaradas patrimonio Nacional. Cuenta el señor: Arnulfo Andrade, quien es dueño de uno de los establecimientos comerciales del barrio, y que tiene más de 40 años de vivir allí con su familia que los adultos mayores, padres de familia y niños; temen pasar enfrente de esta casa porque constantemente son agredidos verbalmente por los desmovilizados, añade que se ha perdido la tranquilidad del barrio; pues la música a alto volumen, las peleas y las palabras de grueso calibre a cualquier hora del día o de la noche son incontrolables, además las amas de casa no llevan a sus hijos a algún parque cercano, porque es común encontrarse a lo reinsertados consumiendo drogas y alcohol. Con toda esta problemática se ha adelantado gestión, un claro ejemplo es que en la localidad de Teusaquillo, con la Junta de Acción Comunal y en cabeza de su presidenta Sonia Sua, acercándose a los desmovilizados y después de constantes enfrentamientos instalaron una mesa de convivencia en la quelos reinsertados tiene un representante por cada uno de los Albergues, se ha llegado a algunos acuerdos como bajarles el tono a los insultos, no extender ropa en los ventanales y no consumir drogas ni alcohol en el vecindario. El Ministerio de defensa, a través del viceministro Andrés Pénate argumenta que los problemas de estas personas están próximos a solucionarse, además explica que la entrega de la ropa se atrasó porque la licitación para entregarla se declaró desierta en dos oportunidades, y que el Ministerio del interior tuvo algunos inconvenientes con la contratación de sus albergues para recibir a los jóvenes en la segunda fase del proceso. Con todo esto, mientras las soluciones llegan los jóvenes se desesperan y acuden a la violencia, quizá para llamar la atención, ellos quieren y necesitan creer en esa oferta que les hizo el Gobierno, en cambiar sus armas por una vida digna, para volver a ser ciudadanos, mejorar su calidad de vida para ellos y sus familias. Ellos solo esperan que esa promesa que les hizo el Gobierno sea cierta.
Bogotá D.C