En plena serrania cordobesa, envuelto por una espesa vegetacion, existe un
templo de rara arquitectura.Esta ubicado a siete quilometros de Unquillo, pertenecio a la familia Buffo y data de 1941.
La idea
del italiano Guido Buffo fue construir un centro de estudios cientificos, aunque el interrogante persiste :¿porque lo erigio en sitio tan aislado?
Para llegar hay que atravesar cerros escarpados por una simple huella pedregosa.El lugar es tranquilo y apacible, clave para la reflexion y la
comunicacion con uno mismo.De noche se disfruta el tremulo brillo de los astros y la transparencia del cielo.Que Buffo establecio relacion con el espacio celeste no quedan dudas: en la
capilla se encontraron un calendario
cosmico y un reloj solar.
Al decir de algunos, Guido Buffo se destaco en el estudio astronomico, en la plastica y en la musica, y en ese remanso escondido se transformo en un pionero de investigaciones sobre los misterios espaciales.
La leyenda sugiere que el templo,acaso un faro cosmico, fue realizado por Buffo por sugerencia de seres superiores, quienes lo
habrian llevado en viajes atemporales a la constelacion de Andromeda o de Ganimedes, a las que se accede - dicen- por la puerta de Sendra, en la cuarta dimension.La imagineria popular abunda en detalles sobre esa improbable periferia.
En el templo hay elementos que revelan datos interesantes : por ejemplo, sobre movimientos tectonicos de la corteza terrestre, que le habrian permitido a Buffo anticipar numerosos sismos.
Actualmente, la capilla de Villa Leonor, en los Quebrachitos, es un reducto visitado por contingentes turisticos que le otorgan diversos significados: un lugar de simple meditacion, una capilla domestica o un observatorio desde el que se mantuvo comunicacion con el mundo extraterrestre durante treinta años.
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