Lo que resultó de ésto, mujeres superprofesionales, pero...desbordadas, porque también
mantienen el hogar, el autor se pregunta, ¿los hombres se sienten cómodos?. Mientras la mujer luego de trabajar en su profesión, llega a su casa a seguir trabajando en la cocina para realizar una cena espectacular, su marido sentado mira televisión. Mientras uno juega con los chicos en la plaza el otro hace compras en el supermercado, y mientras uno está disfrutando de ese sillón reconfortable el otro trabaja para sostener a su familia. Han cambiado algunas cosas en este siglo, "el mundo al revés, dirían muchos. El "sexo fuerte" abandonó ese rol, gran parte de las obligaciones y actos se los dió a la mujer, su compañera de fórmula.
Cómodos versus inactivos, ¿es el hombre cómodo?, el psicólogo Bernardo Stamateas nos comenta que no hay que confundir los tantos, dice que algunos hombres son pasivos porque no tienen iniciativa, es lo mismo que un auto sin motor, explica, si alguna vez tuvo entrevistas de trabajo, es porque se las gestionó su mujer, si va al médico, es porque su mujer le pidio un turno, para éstos hombres el que su mujer trabaje afuera, puede ser terrible. Las parejas inteligentes se complementan mutuamente, no compiten. Conocen cuál es el deseo del otro y lo ayudan a alcanzarlo.