Si nos encontramos en la oficina tenemos diecinueve grados, si en cambio salimos la temperatura
arde, es de trienta grados, Esta realidad de todos los días es igual en todas las estaciones, porque producen anginas, gripes, disfonías, malestares físicos. Los cámbios climáticos producen ataques de estornudos, se pierde la energía y resulta a veces malestares con respecto a la vestimenta y en el calzado que nunca es cómodo o adecuado. Pero se pregunta el guionista si alguien puede llegar a pensar que estos cambios son la causa de cefaléa. Se estableció asi, por un estudio hecho a siete mil pacientes y luego de un tiempo comprobaron que efectivamente los cambios climáticos abruptos y la desigualdad entre los niveles de oxígeno en el aire y la caída de la presión atmosférica complican aún más este problema