Cuando contaba con tan solo seis años, los nazis arrasaron con su mundo, pero no destruyeron
todo, no lo arrasaron a EL, porque su empleada se interpuso, lo escondío a él y a su hermana en la casa de una familia de cristianos, así sucedió también con otros judíos, porque el diplomático sueco Raoul Wallenberg, recordado hoy como héroe, ayudó a salvar también la vida de miles de judíos hungaros. Hannah Arendt cuando comentó por primera vez de la banalidad del mal, muchos miraron a las grandes miserias humanas, y por sobre todo a la crueldad. Comenta textualmente que es importante educar a los niños, para que sean testigos, que deben participar activamente, dice que cuanto más se actúe y en masa, menor será el peligro y mayor la oportunidad de cambiar el rumbo de las cosas.