La meta es que la mujer debe encontrarse con la verdadera versión de su cuerpo. Sin llegar
a agredirlo con químicos, con dietas exageradas, y principalmente con esos ejercicios engorrosos o a las que pueden, con cirujías, comenta Patricia Caminotti, que de casualidad conoció el método Figurella, diez años atrás mientras cursaba licenciatura en química cosmética en París. Tenía algunos kilos y no le sobraba tiempo, fue por medio de una amiga, el trabajo era sencillo, tres veces a la semana y ejercicios de tan solo treinta minutos, mi alegría fue enorme al darme cuenta que había bajado tres talles de ropa, comenta. Hoy en día miles de mujeres ven sus resultados en todo el mundo.