Felipe Pigna, relata el asesinato del comandante Héctor Varela, muerto en el sur por un
anarquista alemán, Karl Wilckens, que también murió en la carcel., producto de un balazo. Este, autor del crimen, era un miembro de la liga patriótica, que fue ajusticiado por un servidor suyo. El coronel Héctor Varela tenía mucho prestigio por haber matado a mil quinientos huelguistas. Al salir de su casa es interceptado por un hombre alto y delgado que le arroja una bomba y lo acribilla de cuatro tiros. Eran los famosos cuatro tiros con los que Varela llamaba al orden y así ahorraba palabras. No esperaba este final pero así ocurrió, era asesinado por un anarquista.