LA REINA NEFERTITI
Su nombre verdadero era Nofretete que significa: “la belleza que nos llegó de allí”, sobrina de
la reina Tiy, esposa principal de Amenotep III el Magnífico.
El origen de esta reina es muy cuestionado ya que existen versiones que ere egipcia sin embargo otros dicen que ere asiática de Mitanni.
En cuanto a su religión el sistema era monoteísta osea adorar a un solo dios, su dios fue Athon, que en egipcio quiere decir Sol.
La reina nació en 1397 a.c. y fue la primogénita de Ay y su primera esposa, Ay se casó aún otras dos veces más, una con la hermosa Tey, que le dio a su segunda hija Mutnedjemet, y en último lugar con su propia nieta, a la que desposó con 82 años.
Nefertiti, era una mujer que se destacaba por su deslumbrante hermosura, contrae matrimonio con el futuro faraón y tuvo en ese mismo año a su primera hija, luego tuvo a otra hija y una tercera que nació también de la relación incestuosa del faraón con su propia madre, algo bastante frecuente por entonces en las dinastías reales de Egipto.
En el año 1534 a.c. durante la ceremonia de coronación en Tebas, se realizan algunas revueltas que el general Horenheb decide callar sin preguntar al faraón. Tebas era una ciudad considerada corrompida e ingobernable, por lo que Akenatón decide trasladar la capital y elige un lugar a 125 km río abajo llamado Aketatón. Esta ciudad global, la primera en la historia, tardó 4 años en la construcción y tenía una red de grandes calles rectas, zonas verdes, palacios y un templo en honor a Atón, fue allí donde nació Tutankamón en 1352 a.c. quién fue el hijo único y heredero de la relación con su madre. Un año después Akenatón odia a Nefertiti y desposa a una de sus hermanas llamada: Meitaten, vivió en el castillo norte de la ciudad durante los 5 años restantes del faraón, quién murió envenenado en el año 1334 a.c.
Durante el reinado de Tutankamón, Nefertiti era considerada la regente, el nuevo faraón recuperó las viejas tradiciones en la religión y el arte, devolviendo a Menfis y Tebas las respectivas capitalías en lo político y religioso. Tutankamón fue un faraón famoso por el descubrimiento de su tumba.
En el caso de la reina Nefertiti, se cree que murió en Aketatón durante una epidemia de Tracoma, aunque no existen pruebas que defiendan esa tesis. La momia de la reina no ha sido hallada hasta el momento.Se conserva un hermoso busto de Nefertiti, realizado en piedra caliza policromada, en el Staatliche Museum de Berlín. La obra se mantiene en perfecto estado, aún después de tres mil años, gracias al repentino y misterioso abandono del taller de su escultor, llamado Tutmis. A diferencia de otras reinas de Egipto, Nefertiti participaba activamente en el gobierno de su pueblo, y hay evidencia de que practicaba oficios religiosos, actividad que estaba reservada únicamente a los hombres. Tal es la influencia de esta mujer en este período, con lo que se fundamenta la teoría de que fue ella la que detonó los cambios religiosos y que Amenofis, simplemente la siguió.
No se puede dejar de mencionar que ella cambió su nombre primero que su esposo, de Nefertiti (que significa : "la que es bella viene") a Neferneferuaten-Nefertiti, que significa el "Atón que es radiante de resplandor, porque la que es bella viene". Este rito que implicaba su conversión a la nueva religión se puede observar en diversas representaciones artísticas.
Cuando ella desaparece de la historia entre el año 12 y el año 15, realmente no queda claro qué sucede después. Hay una versión de la historia que cuenta como Amenofis pierde la fuerza al ver como la clase sacerdotal persigue a su pueblo por cuestiones religiosas y se suicida. Por otra parte, de Nefertiti no sabemos su final, pero hay quienes especulan que en el palacio, donde se retiró, crió a su único hijo varón Tut-Ank-Aton, quien pasara a ser Tut-Ank-Amon, al ascender al trono.
De su fallecimiento no se tienen datos. Lo que si se sabe es que después de la muerte de ambos, en Egipto se regresó al sistema religioso anterior, volvieron a rendirle culto a Amon, de ahí el nombre de Tut-Ank-Amon, y se volvieron politeístas. Pero no contentos con esto, los egipcios borraron a Nefertiti y a Akenathon de las inscripciones donde se escribían los nombres de los faraones y sus reinas, dinastía por dinastía.