Ulises Cisneros, presenta en este libro una rica trama que reúne su investigación sobre la novia, entrevistas, discursos
de Lupita, opiniones sobre las personas que la conocieron y parte de la
historia de Culiacán.
El
libro lo va llevando a uno de la mano para que te adentres en la vida de Guadalupe Leyva Flores y conociendo las variables que rodearon su vida, entienda el porqué esa mente empezó a divagar fantaseando sobre la idea de recuperar el Tesoro de la divina gracia. Tesoro que era una mezcla de pureza de alma y bienes terrenales, justicia y dinero, recuperación de un pasado de independencia económica y conservadurismo de valores y actitudes de vida. Y siendo esta una razón poderosa para luchar, Guadalupe, viajó, cambió su residencia de San Lorenzo Viejo a Culiacán, abandonando con esta decisión a un esposo y tres hijos. Sí, Guadalupe, no quedó vestida y alborotada, fueron otros hechos los que disparataron su mente.
La narración que se hace de esta investigación hace que no se pueda dejar el libro, por un lado se encuentra que, a la par que se va descubriendo lo que fue la vida de Lupita, se recorre la historia de Culiacán, el sabor de Culiacán, los rasgos tan determinantes de los culichis, se siente el calor sabroso de la época de verano, se puede uno sentar en el atrio de catedral, se huele el mercado Garmendia, se camina por las calles del centro, se conoce a los personajes y comerciantes famosos de las décadas de los 50´s, 60´s y 70´s.
La mezcla que muestra el lenguaje coloquial, formal y los regionalismos, durante la lectura te permite ver el colorido (como pico de gallo) que hay en nuestro Estado sinaloense y que ha consolidado ese carácter creativo, innovador, luchón, tenaz (hasta llegar a la terquedad) que tenemos los habitantes de tan caluroso lugar.