Gosht, la sombra del amor
Es una película triste, pero tan romántica, en la cual hay dos enamorados, Sam y Moly protagonizada
por Patrick Swayze y Demi Moore donde el protagonista es asesinado por su mejor amigo, por un dinero, pero Sam aún muerto quiere proteger a su novia, anda deambulando y se encuentra con una vidente, a la cual le hace la vida imposible para que lo ayude a contarle a Moly que su muerte no fue accidental, sino que fue asesinado por el amigo de ambos.
A regañadientes lo hace, le ayuda a sacar la plata del banco y darlo en donación, es muy chistoso ver la cara que hace la vidente, interpretado por Whoopi Goldberg, al tener que entregar el cheque a la monjita, le dolió más a ella que al mismo asesino.
El amigo va donde Moly para convencerla de que él la está protegiendo y que la quiere ayudar en todo lo que necesite, hasta ahí llega Sam, escuchando todo y sintiéndose impotente sin poder hacer nada, al darse cuenta de su presencia el amigo lo amenaza diciéndole que si a media noche no le entrega el cheque él matará a Moly.
Va donde la vidente y le advierte que el asesino va por ella también, logrando salvarla del ataque de los asesinos, siendo atropellado el cómplice.
Con la vidente van donde Moly, convenciéndola de que él es Sam, es la parte más bonita de la película donde la vidente le presta su cuerpo para que él se pueda materializar delante de Moly, y la pueda tocar por última vez, pero la llegada del asesino los interrumpe, y se tienen que tratar de poner a salvo por que va resuelto a matarla también, en la huida, se defienden como pueden, siendo ayudadas por Sam, que saca fuerzas del inmenso amor que siente por ella, el asesino mismo propicia que se quiebre una ventana, muriendo por unos vidrio que le cayeron encima, el amigo se reúne con él en el más allá, pero a él se lo llevan los malos espíritus, mientras que Sam es llevado por una luz intensa que permite que Moly y la vidente lo vean por un momento.
Es una historia bien bonita, donde ni la muerte logra que ellos se dejen de amar, que tiernos.