Mar abierto
La verdad el director Alejandro Amenábar es el que se lleva las palmas
con esta película, tan regular, por no decir mala, para mi gusto.
Me pareció muy mala, por el argumento, donde dejan a dos personas abandonadas en alta mar, nadie se dio cuenta, ni notó la ausencia de ellos, ni siquiera los encargados que contaban a las persona y llevaban la cuenta de los pasajeros, muy despistados me pareció.
Los protagonistas Javier Bardem y Belén Rueda, quedan abandonados a su suerte, desde las 10,30 a.m , hasta el otro día, que el guía se da cuenta que no están estos dos personajes, imagínense en el agua, sin comida, que ironía con toda el agua del mundo y sin poder tomarla, pasan toda la noche, con un tiburón comiéndoselos a poquitos, poco argumento, uno se queda hasta el final, a ver si de pronto los logran salvar, así sea a uno, para que cuente el cuento y demande a toda esa manada de ineptos que los dejaron abandonados, pero no, resulta que se los comen un tiburón, que robo, de película, me sentí estafada.
La única enseñanza que deja, es que del afán no queda sino el cansancio, nadie es indispensable en este mundo, la protagonista era una persona muy importante, donde giraban una cantidad de cosas en torno a ella, y para qué si se murió. Igual tienen que seguir sin ella, por eso las cosas hay que tomárselas con calma, si de vacaciones se van, pues a disfrutarlas, el trabajo que lo hagan otros, igual les tocó.
Poco que rescatar de esta producción, o será que soy muy simple.