La cinta comienza con tres niños amigos del barrio: Jimmy Markum (Sean Penn), Dave Boyle (Tim Robbins) y Sean Devine (Kevin
Bacon) están jugando en la calle en lo que podría ser una noche normal de cualquier vecindario, pero un hecho hace que todo cambie de rumbo y los tres queden marcados por este violento suceso. Los tres amigos se encuentran venticinco años después por la muerte de la hija de 19 años de Jimmy. Sean Devine quien ahora ejerce de policía, es asignado para investigar el caso. Cada uno con su propia historia pero unidos por el pasado, nos llevan al desenvolvimiento de la misma, que está cargada de temores y violencia.
En esta película se mueven varios mundos: el de los primos de Jimmy que nunca salieron del crimen, el de las esposas con una situación secundaria pero al mismo tiempo dominante desde el fondo y el del protagonista Jimmy que es un “malo con corazón”.
Con una increíble actuación de Sean Penn que le valió el Oscar a mejor actor en 2003, esta cinta de Clint Eastwood nos pone a reflexionar con las situaciones que presenta y con sus diálogos, especialmente el discurso pronunciado por la esposa de Jimmy al final de la cinta, pues es salido de todo contexto y no cabe en nuestra cabeza la aprobación que le da a los actos de su esposo.
Buena cinta.