Título Original: Le Frisson des vampires
Antes de empezar:
Sin ser uno de los pioneros, Jean Rollin fue
un director que dejó huella en la primera parte de la década del 70, en el cine de terror erótico, al igual que Jess Franco, o el mismísimo Russ Meyer en el terreno de la comedia.
La Película:
Una pareja de recién casados, muy felices y extrovertidos, llega a un misterioso castillo regentado por dos
vampiros "hippies" de sexualidad muy ambigua.
Entre ellos aparecen también dos vampiras
lesbianas, y una más que aparece saliendo de un reloj de pared o bajando por una chimenea.
Después de algunas idas y venidas, y acontecimientos un poco confusos, en una historia que no es muy clara, el marido trata de escapar del castillo y llevarse a su esposa, ya que es continuamente acosada por las vampiras.
Antes de irse, el muchacho prende fuego a los ataúdes de las vampiras, para que ellas no puedan descansar, provocando el suicidio de ellas de una forma poco ortodoxa.
La pareja finalmente huye y llegan hasta una playa cercana donde ella es atacada por los dos vampiros, que le beben la sangre hasta convertirla en uno de ellos. Pero al salir el sol, los tres se desvanecen y el marido corre por la orilla del mar gritando el nombre de su esposa desaparecida.
Aspectos finales:
Sin lugar a dudas, esta no es una película perfecta ni ninguna obra de arte, pero es recomendable para los cinéfilos y para los que no lo son, ya que de todas maneras hay aspectos dignos de destacar, tales como la música rock con toques de psicodelia de un grupo llamado "Acanthus", y la forma de encarar el aspecto visual del film, la forma en que se encuentra retratado el castillo y las tomas nocturnas silenciosas de aspecto onírico.